Mi hermosa lavandería

Maldito billete

Viernes, 2 de enero 2026, 09:48

La lotería es un impuesto voluntario a la esperanza. Sabemos que las probabilidades de ganar el primer premio de la Lotería de Navidad son de una entre cien mil –y eso comprando un décimo entero–, que El Gordo reparte veintidós millones entre una serie completa, pero que tu boleto de veinte euros solo te daría cuatrocientos mil si aciertas. Sabemos que la Primitiva ofrece probabilidades de una entre casi catorce millones. Pero seguimos haciendo cola en las administraciones, guardando el décimo en la cartera, comprobando los números el sábado por la noche. No por estupidez, sino por algo más interesante: porque veinte euros compran lo que el dinero raramente puede adquirir: semanas de anticipación y una ilusión gaseosa. Entre el momento en que guardas el boleto y el sorteo, existes en un estado cuántico donde técnicamente podrías ser millonario. Esa posibilidad, por absurda que sea matemáticamente, reorganiza el mundo.

El billete que iba a liberarla la encadenó a los tribunales. La propina de cinco dólares costó millones en estrés legal y un secuestro

Tonda Lynn Dickerson aprendió que ganar la lotería puede ser peor que no ganarla.

Era 1999. Dickerson trabajaba como camarera en el Grand Palace, un ... restaurante tipo Waffle House en Grand Bay, Alabama. Un cliente habitual, Edward Seward, le dio un billete de lotería de Florida como propina. Gesto generoso o trampa diferida, según se mire. El billete ganó diez millones de dólares.

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Sobre la firma

Isabel Coixet

Articulista de Opinión

Isabel Coixet (Barcelona, 1960) es una cineasta española ganadora de varios Premios Goya

Publicidad

Más de xl semanal

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

hoy Maldito billete