Hay que pisar el acelerador de la movilidad eléctrica. Las cifras son positivas, pero no garantizan que se cumpla el objetivo que marca Europa», advirtió Arancha García, de la Asociación Nacional de Fabricantes de Coches y Camiones, en la tercera edición de 2035. Tiempo de Moverse, el foro de XLSemanal sobre el futuro de la movilidad, que se inauguró con la intervención de José Antonio Santano, secretario de Estado de Transportes.
«El año pasado se vendieron 113.000 vehículos electrificados, con una cuota de mercado del 11,7 por ciento, que supera por primera vez a la de los vehículos diésel, lo cual es una muy buena noticia. Pero a este paso no vamos a conseguir que todos los vehículos que se comercialicen en 2035 sean de cero emisiones», añadió Arancha García.
El foro de XLSemanal, celebrado en Mobility City de Zaragoza, con el patrocinio de Fundación Ibercaja e Iberdrola, ha servido para hacer balance cuando la Unión Europea anunció una legislación que supone un cambio de paradigma en los desplazamientos. La implantación de la electromovilidad se ha visto lastrada por la incertidumbre geopolítica, que afectó al precio de la electricidad. Pero hay señales que invitan al optimismo.
«Ya te puedes mover por toda España con vehículo eléctrico. Ahora toca convencer al ciudadano», sostiene Ainhoa Garmendia, responsable de recarga pública de Iberdrola. Una visión compartida por Álvaro Sauras, representante de los usuarios: «El precio está en una evolución muy positiva. Los fabricantes europeos se están poniendo las pilas».
Ampliar
«Sobre la guerra de precios en la alta velocidad, nuestra posición es que la competencia es imprescindible pero mejorable. Nada es gratis, siempre hay alguien que paga. Renfe es una empresa pública y Adif también. Lo que no pague el viajero lo va a pagar el ciudadano con sus impuestos. En la liberalización que plantea Europa se están produciendo desequilibrios. Hay empresas extranjeras (como Ouigo, francesa) que ya compiten en España. Pero Renfe no llega a París. Y debería llegar». l
Ampliar
«Iberdrola lidera la implantación de puntos de recarga. Ya hemos desplegado más de 6500 y tenemos el doble en tramitación. En ciudad trabajamos para que el usuario pueda enchufar el coche mientras hace la compra o va al gimnasio, sin preocuparse por cuadrar su agenda. Y en carretera apostamos por la carga rápida y ultrarrápida, el tiempo de tomar un café. Para ello hemos firmado un acuerdo con BP y vamos a invertir mil millones hasta 2030».
Ampliar
La física Teresa de Pedro (Zamora, 1944) ha sido una pionera en robótica e inteligencia artificial (IA) desde los años setenta. Dirigió el proyecto Autopia, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que desarrolló con éxito el primer coche sin conductor español hace una década. Y ha sido el germen de un proyecto de vehículo autónomo y conectado que hoy sigue vivo.
XLSemanal. Cuando usted empezó, ni siquiera había facultades de Informática…
Teresa de Pedro. Tampoco existían Microsoft o Apple. Empecé con un ordenador de IBM. Uno de los primeros que llegó a España. Era de tarjetas perforadas. Trabajé en robots manipuladores; luego, en simuladores basados en IA, por entonces aún muy básica; y, más tarde, en el desarrollo del coche autónomo. ¡Nos adelantamos incluso a Google!
XL. ¿Cómo fue eso?
T.P. Probamos el primer coche autónomo en carretera. Un Citroën al que llamamos Platero. Google decía que había hecho pruebas, pero de manera restringida. Nosotros sacamos el prototipo a la carretera de La Coruña un domingo. Recorrió cien kilómetros entre Arganda y San Lorenzo del Escorial. La Guardia Civil lo escoltaba. XL. ¡Le echaron valor! T.P. Un jefe nos dijo que estábamos locos. Lo más complicado era hacer los cálculos para realizar adelantamientos. Pero lo hicimos todo nosotros: algoritmos, localización con GPS, cámaras y sensores de visión cuando la tecnología de reconocimiento de imágenes estaba en mantillas.
XL. No sería fácil abrir camino.
T.P. Fue difícil porque costaba mucho conseguir recursos y luego no se apreciaba lo que conseguíamos. Fuera sí, en el Instituto Max Planck implantamos tecnología española. Y logramos algunos hitos mundiales.
XL. Es un esfuerzo que no se ha dejado que se pierda.
T.P. Cuando me jubilé, el grupo de investigación casi desaparece. Pero, hoy, el proyecto Autopia lo dirige Jorge Villagrá en el Centro de Automática y Robótica (UPM-CSIC). Por cierto, estoy muy orgullosa del nombre Autopia, que puse yo, y es un acrónimo de automatización y utopía. Lo irónico es que ahora me dan premios, pero no tuvimos esa visibilidad cuando más falta nos hacía.
Más de
La cocina fácil de Martín Berasategui
Martín Berasategui | Garikoitz DIaz Mugica
150 aniversario
Carlos Manuel Sánchez
La plenitud sin muros
Texto y fotografías: Álvaro Ybarra Zavala
En otros medios
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia