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Stockton Rush, fundador de OceanGate, en el Titan.
Stockton Rush, fundador de OceanGate, en el Titan.

La maldición del Titanic

Titan, el submarino del horror: pilotar con un joystick y otras temeridades que acabaron con cinco vidas

Cinco personas murieron a bordo del submarino Titan. Querían ver de cerca los restos del pecio más famoso del mundo. Todos ellos firmaron que podían perder la vida durante la excursión. Alguien sabía que eso iba a pasar. Cuando ha comenzado el juicio por la terrible implosión, te contamos la intrahistoria del submarino que nunca debió existir.

Una noche, en un bar de las Bahamas, el explorador submarino Patrick Lahey conoció a varios empleados de OceanGate Expeditions. Le comentaron que trabajaban en Titan, el sumergible que llevaría a millonarios a ver los restos del Titanic, y que pronto iniciaría sus primeras pruebas. Cuando Lahey, de 61 años, el piloto de submarinos más experimentado del mundo, vio Titan amarrado a su nave de lanzamiento, se horrorizó. «Parecía una excursión de pesca –dice–. No estaba preparado para llevar a la gente al fondo marino».

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Pero lo hizo, al menos durante un tiempo. Hasta que el 18 de junio de 2023, a 370 millas náuticas de Terranova (Canadá) y a ... 105 minutos del Titanic, Titan dejó de comunicarse con su nave nodriza. La tripulación de superficie dio la voz de alarma. El mundo aguardó noticias del drama que se desarrollaba a casi dos millas y media de profundidad, donde se sospechaba que cinco personas se quedaban sin aire en una nave llamada a convertirse en su tumba.

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