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Desayuno de domingo con... Tamar Novas: «Ganar un Goya es una anomalía: en este oficio el premio es trabajar»

Santiago de Compostela, 1986. Soy actor y estoy presentando mi nueva película, 'Rondallas', que se estrenó el 1 de enero en cines y que sé que la vais a disfrutar muchísimo.

Viernes, 02 de Enero 2026, 09:53h

Tiempo de lectura: 3 min

XLSemanal. Usted es gallego de nacimiento, pero de madre vasca, de Baracaldo, y lleva casi veinte años viviendo en Madrid.

Tamar Novas. Y se me han pasado volando. Me encanta vivir en Madrid y también ir a Galicia porque la mayoría de mi familia paterna son gallegos, emigrados o no.

XL. Casi nadie sabe qué es una rondalla.

T.N. Es verdad, ni siquiera yo lo sabía. Es una agrupación musical, de unas cien personas del mismo pueblo, de todas las edades, que se reúnen para hacer una representación, en la que compiten con muchísima rivalidad con rondallas vecinas.

«No busqué dedicarme a esto, surgió por casualidad: el cine vino a buscarme a mí»

XL. Usted es el abanderado de la rondalla de la película y ha tenido que aprender a liderar al grupo y a desfilar con la bandera.

T.N. Y he recibido ya ofertas de rondallas de verdad que me han visto y me quieren como abanderado suyo [ríe]. Para mí es un descubrimiento y va a ser imposible que la rondalla ya no forme parte de mi vida.

XL. Por cierto, su madre se vino arriba cuando lo bautizaron: Tamar (nuera de Judá) es un nombre hebreo femenino que significa 'palmera', 'dátil'. ¿Conoce a muchos más o es único en su especie?

T.N. Mi madre se llama María José y mi padre, Ramón, pero con nosotros se pusieron creativos: mi hermano se llama Gutier y yo, Tamar. A lo largo de mi vida solo me he encontrado Tamar mujeres y estoy encantado de llevar un nombre femenino, aunque hasta los 16 años lo pasaba mal el primer día de clase [ríe].

XL. A los 11 años lo descubre José Luis Cuerda, haciendo un casting en los colegios, y debuta en La lengua de las mariposas. 

T.N. Yo no busqué dedicarme a esto, surgió por casualidad: el cine vino a buscarme a mí. 

XL. El cine y el Goya que consiguió poco después, en 2004, con Amenábar, por su papel en Mar adentro. Nada como no tener vocación ni apenas experiencia… porque veinte años después no ha vuelto a oler una nominación más.

T.N. Es que la anomalía es ganar un Goya, incluso ser nominado: en este oficio el premio es trabajar, y puedo decir que yo no he parado de currar, me siento muy premiado por ello.

XL. Por cierto, ¿los gallegos en Navidad toman marisco o, hartos de hacerlo todo el año, celebran con pavo?

T.N. Yo, cuando más lo tomo, es en Navidad. Siempre encargo para la familia y somos de los que pensamos que si no sobró es que no fue suficiente. Y este año sobró [risas]. 

Con sabor gallego

«Mi desayuno preferido, el de mi abuela: patata gallega cocida y huevo pasado por agua, todo machacado con aceite de oliva y sal. Lo tomo de vez en cuando».