«Gran parte de mi forma de ser y de mi carácter lo forjó mi abuela, estoy segura», cuenta. Es médica especialista en cirugía general y trabaja desde hace casi cinco años en la unidad de hospitalización a domicilio y cuidados paliativos del hospital Virxe da Xunqueira. Hoy ve con preocupación la nueva guerra que afecta al país. Allí reside su padre y otros miembros de la familia, además de amigos. El pasado 8 de marzo, Día da Muller, el Concello de Cee la incluyó en un foro de mujeres referentes del municipio.
PATRICIA BLANCO