Las dos fábricas de puertas están entre las casas y trabajan con las puertas abiertas hacia la calle por lo que provocan ruidos de hasta 90 decibelios a las viviendas colindantes y abundante polvo.

Las protectoras lanzan un SOS

La saturación que sufren algunos refugios animales, tanto públicos como privados, los expone a sanciones por infringir la Ley de Bienestar Animal