Aumenta la diversificación de las mercancías a pesar de perder la única línea de contenedores
A MARIÑA
La pérdida de la única línea de contenedores de la que disponía el Puerto de Ferrol, tal y como publicó La Voz el pasado día 16, ha sido el principal «contratiempo» a nivel de tráficos portuarios en el 2007. Así lo indicó Amable Dopico, que sin embargo, reiteró que nada tiene que ver esta coyuntura con la proyección de la concesión a Pérez Torres en Caneliñas con el mismo objetivo. Señaló que el puerto exterior está diseñado para albergar movimiento de contenedores de grandes rutas internacionales procedentes de Asia, Sudamérica y Centroamérica -cuando se amplíe el canal de Panamá- y que los esfuerzos de comercialización y promoción se están llevando «por esta vía». No descartó el presidente del Puerto, sin embargo, que puedan surgir otras oportunidades para líneas estatales, como la que ha desaparecido, en los muelles interiores. Reconoció, sin embargo, que es necesaria una mayor implicación de la industria de la comarca para dotar de carga las unidades, uno de los principales motivos por los que fracasó la pionera experiencia puesta en marcha por la firma burgalesa JSV. Salto cualitativo En el balance de los tráficos de la Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao destaca, por otro lado, el salto cualitativo que se da en la diversificación de las mercancías con las que se trabaja. La dársena ferrolana es, tradicionalmente, un muelle granelero en el que el carbón juega un papel determinante. Durante el pasado ejercicio, sin embargo, la mercancía general -productos manufacturados de mayor valor añadido que los graneles- ha supuesto ya un 7,6% en el cómputo global del movimiento marítimo. En el 2006 supuso solo un 5,3%, y ya crecía a buen ritmo. En cifras absolutas, se movieron 829.931 toneladas frente a las 557.720 del ejercicio anterior. Ha crecido el movimiento de papel, de acero, de madera y la exportación de piezas para aerogeneradores. Todos estos indicadores permiten augurar que el tráfico de mercancía general, que es el sector donde más compiten en la actualidad los puertos gallegos y españoles, continuará creciendo en los próximos años. El gran bum en este nicho de negocio se espera, sin embargo, con la entrada en servicio de la terminal de contenedores de Caneliñas.