El presidente de la Federación Gallega de Talleres, Luis Abelleira, criticó el protagonismo de los fabricantes en las ayudas para comprar coches nuevos y demandó ajustes en el plan Prever.
-¿Por qué no le gusta el plan Prever?
-No es que no me guste el plan. Hay que reconocer que es un sistema más operativo que el de financiación del Plan Vive, pero ambos deberían de convivir, ¡ojo! no sumarse. Hay muchos clientes que no tienen coche para entregar para el desguace, jóvenes sobre todo, a los que les vendrían muy bien los 2.000 euros en la financiación. -¿Por qué critica que participen los fabricantes? -No me gusta nada que las administraciones compartan esto con los fabricantes. A unos vehículos les aplican los 1.000 euros de aportación del fabricante y a otros no. Así nos podemos encontrar que al cliente le exigimos que compre lo que le manden y no lo que quiere. Si a los fabricantes les tienen que dar dinero que se lo den, pero si se quieren promover las ventas, el sistema no es ese. -¿Por qué lo dice? -Con los 1.000 euros que ponen los fabricantes van a dirigir el mercado hacia donde les interesa, salvo premisas como el ahorro energético y el precio. Van a potenciar lo que tienen en stock. -¿Qué opina de las diferencias entre autonomías? -No veo ningún problema. Lo más rápido es lo que está haciendo Madrid al descontarlo de los impuestos. Así se evita que el concesionario soporte la cargas financieras. -¿Se notan las medidas? -Sí, la gente está yendo a preguntar, pero los concesionarios no pueden descontar 2.000 euros sin saber que los van a recuperar.