El suelo que pisamos es el que pisaron nuestros antepasados que, con el paso del tiempo, se ha ido adaptando a los avances de la historia y al desarrollo del hombre. Pero bajo ese mismo suelo, hay secretos todavía por descubrir. Son secretos que tuvieron vida propia en su momento pero que aún pueden volver a tenerla recuperados para la historia como yacimientos arqueológicos e, indirectamente, como atractivo turístico. Algunos de esos secretos bajo tierra tienen la forma de un castro, que nos conectan a lo más profundo de nuestros orígenes y nos muestran cómo son nuestras raíces. En todos está la responsabilidad de aprender a conservarlos y reconocer su trascendencia, pues aún quedan por la costa numerosos castros sin excavar y sin proteger debidamente.
Hablamos de los castros que nos rodean como el de Pendia, en el concejo de Boal, y no lo hacemos porque sí. Resulta que se celebran allí las cuartas jornadas de puertas abiertas, hoy y mañana precisamente, a las 12.30, con el objetivo, nos explica la técnica boalense de Turismo Irma García de «dar a conocer al público los trabajos arqueológicos y de restauración que se están llevando a cabo en el yacimiento, así como la evolución y los resultados de estos». Quienes se acerquen, pueden disfrutar de una visita guiada por Fernando Rodríguez, director técnico de la excavación y arqueólogo del plan de la cuenca del Navia.
Y, mientras, en Mondoñedo Zoñán sigue mostrando más secretos y guardando aún otros. Cuatro personas guiadas por Abel Vigo siguen hasta finales de octubre en la octava campaña excavando en más viviendas del castro, definiendo las descubiertas en las anteriores... «vamos a pouquiños» nos dijo el experto ayer desde tierras mindoniense, tierras con mucha historia. Los trabajos se siguen centrando en la croa, la zona habitada. «O castro sempre ten cousas, detalles, nunca sabes onde salta a lebre», añade Vigo. De Xove a Vilalba. Seguro que a los habitantes de los castros celtas tanto de A Mariña como del Occidente astur les iba tanto a la fiesta como a nosotros y eso que la modernidad tiene su precio y si los de antaño viesen como abre, por ejemplo, la Panorama su espectáculo de verbena, derrochando luz y color, se asustarían, fijo. No perdamos el hilo. Como bien decía, a los contemporáneos nos va la juerga, la buena comida, los encuentros... como el que se celebró ayer en Vilalba reuniendo a mayores de toda Galicia y donde hubo también representación mariñana. En la imagen vemos a la edila Ana Abad (también fue el alcalde Demetrio Salgueiro) que parece dar instrucciones a los jubilados de Xove que van a la cita de confraternidad a la hora de subirse al bus y, seguro, la mar de contentos.