Pardeiro insta al Burela a «aprender de los errores y no bajar los brazos»

A MARIÑA

Dos jornadas han sido suficientes para comprobar que la División de Honor femenina guarda muy pocas semejanzas con la de Plata en lo que a la calidad de los participantes se refiere. Un teórico modesto como el Gironella y un recién ascendido como el Campillos así se lo han hecho ver al Burela-Pescados Rubén, desacostumbrado a digerir derrotas y soportar situaciones como la actual. El equipo naranja es último en la clasificación luego del inesperado e inmerecido revés del sábado en Vista Alegre, donde el Campillos se impuso por 3-5.

Pero por el momento, en la plantilla burelense se respira «la preocupación justa». Su técnico es consciente de que la élite «es otro mundo» que requiere un duro proceso de adaptación. Por eso insta a sus jugadoras a «aprender y no bajar los brazos». «No creo en las derrotas positivas, pero es verdad que la del sábado nos obliga a ser optimistas y a pensar que a base de trabajo encontraremos el buen camino», indicó Pardeiro.

El revés supuso una «decepción enorme» para el técnico local, tanto por el fondo como por la forma. «Era muy importante ganar ya que se trataba de un rival directo y porque ahora nos toca visitar la cancha del Cajasur Córdoba, actual campeón de Liga y de la Supercopa», explicó Pardeiro, quien vio a su equipo «muy superior» y a la portera rival «inconmensurable». «En la primera parte tiramos 28 veces a portería, 22 de ellas entre los tres palos; en la segunda tiramos 24, y 15 o 16 por dentro. Es ilógico que acabes perdiendo con semejantes estadísticas», lamentó.

La ausencia de Souza

Muchos de los presentes en el pabellón de Vista Alegre se acordaron de Raquel de Souza, la brasileña fichada para asumir la responsabilidad anotadora y ausente por sanción. Preguntado por esta circunstancia, Pardeiro se expresó con diplomacia: «No sirve de nada acordarse de las que no están. Lo que es indudable es que se trata de una jugadora muy importante para nosotros y con una enorme capacidad goleadora», declaró el técnico naranja, quien apostó por la joven viveirense Carla, de 16 años, para defender el marco.