Cinco céntimos por un Guinness y por cincuenta bicicletas para Covas

La Voz VIVEIRO / LA VOZ.

A MARIÑA

07 sep 2010 . Actualizado a las 10:29 h.

Comenzó como otras muchas iniciativas, por casualidad y por un motivo diferente. Ahora hay dos objetivos claros: batir el récord Guinnes de monedas de cinco céntimos colocadas en línea e invertir el dinero en comprar cincuenta bicicletas para uso público. Tan buena acogida ha tenido la idea, que su impulsor, José Manuel Chaves Álvarez, más conocido por Pupo, está convencido de que el próximo verano ya habrán superado las 53.538 monedas que lograron reunir en Benetússer (Valencia) y habrá cincuenta bicicletas de segunda mano a disposición de quien quiera pasear con ellas por el Covas, Viveiro o Celeiro.

Gratamente sorprendido porque en poco más de dos semanas ya tienen reunidas más de 10.000 monedas, Pupo recuerda que todo empezó cuando, a principios de verano, en el extremo de la playa de Covas donde desemboca el río Loiba, preparó una instalación que simula un estanque y la repobló con truchas. La instalación llamó la atención de vecinos y veraneantes, que le sugirieron recoger donativos para que no desaparezca.

Ahí sigue el estanque de las truchas, con Pupo y otros familiares y vecinos que viven en el entorno de la desembocadura del Loiba, pendientes de que no se lo lleve una pleamar intensa. Como a la gente no parece importarle dar unas monedas de escaso valor, los donativos crecían. Fue entonces cuando Pupo pensó en sacarle aún más partido social a su idea. Tenían bastantes monedas de cinco céntimos y, curioseando en internet, descubrió que en Benetússer habían hecho una colecta para restaurar elementos de la Semana Santa Local, planteándola como el reto de batir el Guinnes de la línea más larga con cinco céntimos. Reunieron 53.538, que ocuparon 1.070 metros de longitud.

Con una más, para superarles, se conforman Pupo y todos los que secundan su iniciativa y cooperan en ella. En el paseo que bordea la playa, justo en la zona donde se puede ver el estanque de truchas, un cartel apoyado en una farola lo explica todo. «Queremos aparecer en el Libro Guinness, para ello necesitamos hacer una línea de 1 kilómetro y 71 metros con monedas de cinco céntimos. El dinero recaudado será para comprar 50 bicicletas para poner en el paseo, para disfrute gratuito de vecinos y visitantes». Se identifican como «los que montamos la noria y las truchas en el río».

Pupo confía en que antes del próximo verano habrán reunido las 53.539 monedas que le permitían batir el récord Guinnes. Traducidas a euros, sumarína un total de 2.676. Demasiado poco para comprar cincuenta bicicletas nuevas, pero, por las gestiones que han hecho, suficientes para adquirirlas usadas. Se trata de que funcionen, para que pueda utilizarlas gratis quien quiera. Se instalarían en tres o cuatro sitios, donde se podrían recoger y dejar. Quedan muchos flecos para ver cómo funcionaría el sistema de préstamo, pero hay tiempo para decidirlo.