Las musas viajan en planeadora

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

Reportaje | El narcotráfico en el cine y la literatura El género negro se alimenta de las mafias, y las del narcotráfico inspiraron jugosas novelas en las que personajes reales de Arousa se camuflan entre los protagonistas

20 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Al Capone pasó de ser un experto buceador de bajos fondos a convertirse en un personaje de leyenda a cuenta del éxito del género negro cinematográfico. La fascinación que los que se mueven al otro lado de la ley provoca en los espectadores quedó más que demostrada con la exitosa recuperación del atractivo Johnny Depp en la piel de un sanguinario pero a la vez irresistible pirata. Algo tienen los malos que arrasan en las taquillas, pero también en las estanterías de las librerías. El género negro se alimenta de las mafias, y las del narcotráfico han inspirado en los últimos años novelas muy jugosas. Algunas se centran en escenarios americanos, en los cárteles colombianos y mexicanos. Pero la conexión con las tierras gallegas es inevitable, escriba el autor a uno o al otro lado del gran charco. Mafias internacionales Novelas de éxito como The gringo connection. Secretos del narcotráfico, de Ariel Ruiz Mondragón, no pueden circunscribir sus historias a su escenario de origen -México, en este caso-, porque el jugoso negocio tiene como principal aliado los barcos que cruzan el Atlántico cargados de cocaína. Y por supuesto, Galicia es un punto clave en tan productivo filón literario. Autores reconocidos y otros con mayor o menor éxito se han sumergido en el mundo del narcotráfico y en sus consecuencias en la sociedad. Carlos G. Reigosa es ya un referente en el género y Arturo Pérez Reverte sumó el año pasado un éxito más a sus conocidas historias del capitán Alatriste con un personaje femenino que manejó las redes del contrabando con mano firme. Cuarto de derrota, una obra del ourensano Bernar Freiría, narra la historia del escritor Andrés Reboiras, que para desarrollar una novela sobre narcotráfico recurre a su amigo Feliciano, un marinero de las Rías Baixas que lo arrastró a un viaje sin retorno. Rafael Lema publicó en 1998 Flores negras , la historia de una mujer que cae de cabeza en el mundo de las drogas y en las difíciles relaciones entre consumidores y camellos en una villa de la Costa da Morte. Si una agencia de viajes inventa la ruta del narcotráfico y pasea a los turistas por los barcos abandonados en el puerto de Vilagarcía y por el pazo de Baión, se forra. Hay algún rincón oscuro en el alma de los humanos que se siente inevitablemente atraído por las vidas de corsarios, mafiosos y contrabandistas. Y leer sus historias no computa siquiera como pecado venial.