AREOSO | O |
16 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.«VAYA donde vaya, vaya en autobús», decía algún lema no hace muchos años. Y ya nos gustaría, apostillo. Una de las cosas que peor funciona, y ya es decir, es el servicio de transporte público. No hablamos de conseguir un taxi un día a las tres de la mañana, o del mediodía, sino de que ya nadie se plantea viajar a Cambados, sin ir más lejos, en cualquier cosa que no sea un coche. Más allá de que los horarios no sean los más adecuados, por escasos, para comunicar dos villas separadas por apenas una decena de kilómetros, es que la travesía en sí es interminable. Y ya no digamos si hay que ir a O Grove. Misión imposible hasta para Tom Cruise. Se aburriría. Es una de las cuestiones que acostumbro ahora a poner sobre la mesa cuando tomo el café con el político en la sombra. ¿Qué cosa buena puede hacer la Mancomunidade do Salnés que repercuta de verdad en mejorar el día a día de los ciudadanos? Crear una línea de autobús circular que dé servicio a los arousanos con unos horarios, y unos precios, razonables. Me parece una tarea demasiado complicada para nuestros representantes allí. No por nada. El problema es que tendrían que ponerse de acuerdo demasiados. ¿De dónde partiría y adonde llegaría, por poner un ejemplo estúpido? Si es circular daría igual, pensarán ustedes. ¡Qué va! Son capaces de encontrar la cuadratura del círculo con tal de no dar su brazo a torcer. Ellos entienden que es mejor una autovía que un autobús. Tal vez si hiciéramos una ceremonia de colocación de la primera rueda, con su foto correspondiente, cambiarían las cosas. Mientras tanto, el millar de usuarios que cada día acuden al complejo de Fontecarmoa, por ejemplo, han de hacerlo en el coche propio o en el de San Fernando. No es rentable una línea de autobuses hasta el pabellón, argumentan. Pues para eso pagamos impuestos, creo yo.