Marián García repasa un cuarto de siglo de trabajo, sacrificios y fidelidad de la clientela mientras reivindica el papel de los pequeños negocios como punto de encuentro de todo un barrio
Las 48 horas de fútbol llenaban el campo de tierra de O Cavadelo de miles de aficionados que acudían a ver los partidos del torneo a cualquier hora del día o de la noche porque los encuentros se sucedían