Nadie espera una obra maestra de autor, aunque si te mola la serie B con aroma de videoclub, mitología indígena y serpientes cabreadas, el viaje vale la pena
Dirigida por Yukiyo Teramoto, primera mujer en ponerse al frente de una película de la franquicia en el 2013, haciendo gala de una pasmosa sensibilidad
El protagonista actúa aquí como un auténtico héroe de operaciones tácticas al nivel de Ethan Hunt en «Misión imposible», liderando la policía local y acompañando a los secundarios de lujo que los fans adoran
Veinticinco años después, la película sigue funcionando, no es perfecta, es larga, infantil y algunos efectos acusan el cuarto de siglo, pero conserva la capacidad de hacernos sentir que una carta podría llegar mañana a nuestro buzón