Loureiro, que jugó de central, acabó sangrando, como Yeremay y Ximo en pasadas jornadas, y acabó jugando con gorro de natación tras una pugna a ras de suelo
En un partido marcado por las escasas ocasiones, fue incapaz de sostener el gol de Bil Nsongo en unos minutos finales en que no pudo contar con Yeremay, que sufrió una brecha
El centrocampista, uno de los grandes refuerzos de la plantilla blanquiazul para esta temporada, fue operado tras romperse la clavícula en el reciente partido contra el Betis
Diego Villares igualó en el suspiro final e hizo justicia al esfuerzo de su equipo en pos de la igualada durante una segunda parte que se jugó casi por completo en terreno rival