A golpe de esfuerzo, una nueva hornada de estradenses recién licenciados acaban de conseguir un trabajo para toda la vida y son el orgullo de los suyos
Fue mito en el Estradense, forjó una de las canteras más potentes de la zona y trabajó junto a su mujer en una panadería con la que dio de comer a 12 hijos
Javier Otero empezó el Conservatorio llorando, pero en cuanto tuvo un piano entre sus manos descubrió su vocación, triunfó como intérprete clásico y se liberó como compositor experimental
El alcalde estradense y el conselleiro de Cultura peregrinaron al santuario de Requián buscando la protección de la Virgen de los Milagros para sus próximas campañas