Las nuevas infraestructuras deberán usar al menos un 80 % de energía limpia, incorporar medidas de eficiencia, y tener los datos de la Administración en la UE
La Ruta de la Seda del Norte abre una alternativa al colapso de las vías comerciales por el estrecho de Ormuz y el mar Rojo y podría alcanzar los 400 millones de toneladas en el 2050