Las entradas se agotaron con rapidez y los asistentes iniciaron la experiencia con un recorrido histórico sobre el simbolismo de la luz en el arte románico y gótico antes de subir a la terraza
El centenario ourensano, que camina sin bastón y no necesita gafas, festejó su aniversario con una comida tras una vida marcada por la emigración a Venezuela y su amor por Ourense