Abel Quentin construye en El visionario una sátira desternillante y aterradora sobre esa neurosis colectiva provocada por una sociedad hiperconectada donde el matiz y el debate quedan completamente eclipsados por el eslogan de brocha gorda y el juicio sumarísimo
La joven logró un gran número de éxitos deportivos con el club Bádminton A Estrada y el Ravachol de Pontevedra. En la actualidad, ejercía como doctora en Cantabria