El filme, protagonizado por Ana de Armas, no pretende ser más profundo ni más complejo que sus antecesores, pero se las ingenia dando un paso propio (o más bien, un giro) dentro de ese universo
El punto débil del filme está en el guion, que no logra transmitir el motor y el corazón del videojuego que adapta, que no eran los sustos, sino las decisiones
El filme de Ryan Coogler es una obra original que no pretende reinventar el género de los vampiros, sino envolverlo en un contexto racial y espiritual no muy explorado, donde lo sobrenatural funciona como metáfora del odio y la opresión