CC.OO. y CIG esperan que Alimentos Arosa incremente la carga de trabajo

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso VILAGARCÍA

AROUSA

MARTINA MISER

Los sindicatos reclaman a los nuevos dueños que revitalicen la actividad de la conservera Exigen una reunión de Crista da Onda con el comité de empresa para conocer sus planes

19 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La venta de Alimentos Arosa ha cogido por sorpresa a las dos centrales sindicales con representación en el comité de empresa de la conservera. No porque no supieran que se estaba negociando el cambio de dueños -conversaciones conocidas desde hace meses- sino porque ninguno esperaba que la transacción se cerrase antes de que terminase el año. Tanto CC.OO. como la CIG esperan que los nuevos propietarios de la firma consigan relanzar su actividad e incrementar la carga de trabajo que actualmente soportan sus empleadas. La primera de las reivindicaciones que presentan las dos centrales sindicales es la convocatoria del comité de empresa. Una reunión que, esperan, se celebre durante los próximos días. Allí podrán conocer de primera mano los detalles de la operación y las intenciones de Crista da Onda, actual propietaria de la emblemática conservera cambadesa. Pero tanto CC.?OO. como la CIG plantean otras exigencias a los nuevos dueños. La primera pasa por incrementar la carga de trabajo. «O que está claro é que o comprador vai ter que dar mais carga de traballo á plantilla», plantea Rosa Abuín desde la CIG. «Si a proposta de crear novas liñas vai adiante esperamos que se incremente a carga de traballo», explica Fernando Ramos desde Comisiones Obreras. Lo que está claro es que ninguno de los dos sindicatos «imos aceptar ningunha reducción de emprego», añade. La propuesta de crear nuevas líneas y de revitalizar la actividad de la conservera sí gusta a las dos organizaciones. «Esperamos que sigan para adiante e que a fagan mais rentable porque unha empresa que traballa seis meses ao ano non ten boas perspectivas», afirma Abuín. «Se crean una nova liña, a plantilla actual vai ser insuficiente para atender a demanda de traballo», argumenta Ramos.