Reportaje | Belleza alóctona Seis de las nueve especies invasoras consideradas «más peligrosas» por Medio Ambiente crecen en jardines, acantilados, riberas y montes de las Rías Baixas
26 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Ciento veinte especies exóticas introducidas de otros países han logrado el discutible honor de ser calificadas como invasoras. Nueve de ellas son consideradas las «más peligrosas» en un listado elaborado recientemente por Medio Ambiente. De estas nueve, seis crecen en jardines, riberas, taludes, acantilados y montes de las Rías Baixas. Todas ellas constituyen un riesgo para la biodiversidad por más que, en casi todos los casos, ofrezcan una belleza extraordinaria. El colorido del Carpobrotus, de origen sudafricano y muy utilizado en jardinería, pero con un enorme poder invasor, llama en esta época poderosamente la atención al que lo contempla. Hace más de diez años que ya se planteó en la provincia el problema que causa esta especie, muy resistente a la salinidad y empleada hasta la saciedad para cubrir rocas cerca del mar o para sujetar el terreno en acantilados. En Pontevedra, el Carpobrotus florece a veces hasta en los taludes de la carretera de Pontevedra a Sanxenxo y puede verse asimismo en playas y zonas costeras, entre ellas, Lapamán, el litoral del Baixo Miño o en alguna zona de Vilaboa. Mecánica y herbicida Las acciones para acabar con esta especie han sido criticadas a veces por grupos ecologistas debido al empleo de herbicidas. Desde estos grupos se reivindica una retirada mecánica que, cuidadosamente realizada, no tiene que implicar necesariamente arrastres de tierra. A veces, también se ha retirado de sistemas dunares gallegos -como los de la zona de A Mariña de Lugo- la Carpobrotus acinaciforme, pero esta última no está incluida en el top de las «más peligrosas». Sí figura, sin embargo, la Robinia pseudoacacia, llamada así por ser introducida por Jean Robin desde Canadá en 1601, un árbol con pinchos que coloniza con relativa facilidad las riberas de los ríos. Desde instancias oficiales se asegura que es ya «uno de los árboles más comunes» en las calles y jardines urbanos. En Pontevedra no faltan lugares emblemáticos en la costa o en el interior donde aparece con cierta profusión con su bella flor blanca olorosa. Aún puede verse en la zona del Gafos, así como también en otros muchos cauces pontevedreses. El árbol del cielo, árbol de los dioses o Ailanthus altisima, procedente de China y también utilizado en jardinería, crece asimismo en las Rías Baixas. Alcanza hasta 25 metros de altura. En Pontevedra existen ejemplares en los jardines del Palacete de las Mendoza, sede de Turismo Rías Baixas. Alguno mide 22'5 metros y la proyección de la copa se estima entre 11 y 12 metros. Su rápido crecimiento y su buena adaptación al frío hacen que aparezca en cunetas y zonas en las que es necesario sujetar el terreno. En algunas regiones áridas y calurosas se planta para que proporcione sombra. Tanto el Ailanthus como el Carpobrotus figuran en la lista de nueve acciones de campo previstas en Galicia este año para tratar de erradicar especies invasoras. En estas acciones se incluyen asimismo otras tres especies del listado de «muy peligrosas» de Medio Ambiente. Una de ellas es muy conocida por los pontevedreses que viajan en coche. Se tata de la Cortaderia selloana, la hierba de la Pampa, utilizada en la mediana de las autopistas, pero que ocasiona graves problemas si se extiende por el medio natural. Su flor tiene una forma de plumero muy característica. Helecho de agua La otra, el Azolla filiculoides, más conocido como helecho de agua o helecho acuático americano, goza de menos fama. Se ha extendido por arrozales y cursos bajos de los ríos, incluidas las marismas del Guadalquivir. En Galicia se detectó en 1995 y luego se le ha visto ocupar áreas remansadas de los ríos. Se localizó en la zona del Miño comprendida entre Rábade y el embalse de Belesar, especialmente en su unión con el Neira. Pero los científicos ya lo han localizado también en la provincia de Pontevedra. Llegó asociada a flora acuática ornamental y, ahora, está decidida a quedarse a vivir entre nosotros. Otra que está en la lista negra del Ministerio de Medio Ambiente es la Acacia dealbata, más conocida como mimosa. Empleada para sujetar los terraplenes del ferrocarril desde 1940, aparece con profusión en la línea Ourense-Vigo y se ha colado al menos hasta el valle del Sil. Las Especies Exóticas Invasoras (EEI) constituyen una de las causas de pérdida de biodiversidad más importantes en la actualidad. Las autoridades advierten además que su incidencia sobre la economía y la salud de las personas es cada vez más grave. Los taxones vegetales alóctonos, entre especies y subespecies, que pueden encontrarse naturalizadas en el conjunto de España se acercan al millar. Constituyen aproximadamente el 10% de toda la flora vascular española, de acuerdo con el Atlas de Plantas Alóctonas Invasoras de España, editado en el 2004. Estos datos dan una idea de la magnitud del problema. De todas las especies exóticas, más de 120 están consideradas como invasoras por lo que constituyen un riesgo potencial o real para el futuro de nuestra biodiversidad. Nueve de ellas recibieron la etiqueta que las califica como las «más peligrosas».