La campaña de divulgación del patrimonio arqueológico, etnográfico y paisajístico, promovida por Cultura y Medio Rural, llega a cinco concellos pontevedreses
19 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Los montes gallegos son un gran museo al aire libre y están repletos de bienes patrimoniales que forman parte de la historia y la cultura popular más antigua. Pero, al mismo tiempo, esa riqueza cultural está expuesta a agresiones que, a veces por ignorancia y otras por dejadez, amenazan su conservación y supervivencia.
Divulgar su existencia y potenciar su conocimiento es una forma de protegerlo de esas agresiones y, en ese objetivo, las consellerías de Cultura y Medio Rural aunaron esfuerzos con la puesta en marcha del programa Patrimonio no medio, que este otoño llegará a su cuarta edición para divulgar la arqueología, la etnografía y el paisaje rural de los municipios de Forcarei, Tomiño, Lalín, Ponte Caldelas y Vilanova de Arousa.
Y que mejor para ello que patear esos concellos. En eso, precisamente, consiste la campaña, en realizar una serie de caminatas -combinando deporte y cultura- de unos cinco kilómetros y tres horas de duración para acercarse al patrimonio arqueológico y etnográfico de la zona escogida y a lugares de gran atractivo paisajístico y ambiental. Estas marchas son guiadas por una persona conocedora del entorno y se complementan con charlas didácticas, impartidas por especialistas.
Cualquiera puede apuntarse a estas rutas y basta con presentarse en el punto de partida en el día y a la hora señalada, sin inscripción previa.
El desarrollo de este programa cuenta, además, con la colaboración de la Organización Galega de Comunidades de Montes Veciñais en Man Común, implicada en la gestión sostenible de los montes y consciente de que la labor de divulgación de las riquezas culturales que encierran repercutirá en su protección.
En la anterior edición de primavera de la campaña Patrimonio no medio se hicieron ocho recorridos por los montes de Arbo, O Morrazo (Vilaboa, Marín y Moaña), Cotobade, Campo Lameiro, Cerdedo, Gondomar y Fornelos de Montes.
En esta cuarta edición de otoño se harán cinco recorridos. Comenzarán en el concello de Forcarei, parroquia de Millarada. El motivo principal de esta marcha serán As Neveiras naturales do Candán, estructuras subterráneas utilizadas a finales de la Edad Media y en la Edad Moderna para la congelación de productos y para la producción de hielo. Normalmente pertenecían a los Monasterios, en este caso al de Acibeiro, y en monte Fixó se podrán ver las ruinas de dos de estas Neveiras. Además, el recorrido por esta zona montañosa permitirá la contemplación de una mámoa y de una telleira, donde se fabricaban tejas en una época indeterminada entre los siglos XVII y XIX.
Del Deza a Ponte Caldelas
La segunda marcha será al concello de Lalín, parroquia de Zobra. El objetivo principal serán las alvarizas, otra muestra de la arquitectura tradicional de piedra enfocada a la producción de miel.
La tercera jornada se centrará en el concello de Ponte Caldelas y se centrará en toda la riqueza etnográfica y arqueológica de este municipio.
El siguiente destino divulgativo de la riqueza cultural de los montes será el municipio de Tomiño, parroquia de Santa María de Tebra. Allí se visitarán los petroglifos que en este momento están siendo rehabilitados en el Monte Tetón, así como otros restos de arte rupestre en el límite con el Ayuntamiento de Tui.
La campaña finalizará en el Concello de Vilanova de Arousa, parroquia de András. El recorrido será por el Monte Lobeira, donde se podrán contemplar diversos elementos arqueológicos, un castillo medieval en ruinas y un petroglifo. Durante esta marcha también se verá un círculo megalítico, que es de los pocos que hay en Galicia.
La delegada provincial de Cultura, María Xesús López Escudeiro, el delegado de Medio Rural, Gonzalo Constenla, el jefe del servicio de Patrimonio Cultural de la Xunta, Xulio Carballo, y el representante de la Organización Galega de Montes Veciñais, Alberto Lema, dieron ayer la salida a esta nueva edición del programa Patrimonio no medio.