Una fiesta que no se deja copiar

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

O Grove defiende la vigencia del modelo del Marisco, basado en la calidad

13 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Según el Observatorio de Turismo Rías Baixas, quienes acuden a la Festa do Marisco do Grove se quedan encantados con la experiencia. Tanto que, si se les pide que puntúen la fiesta entre 1 y 5, le dan un rotundo 4,9. Ese dato, decía ayer el alcalde grovense, Miguel Ángel Pérez, «es un motivo de satisfacción» para todos los que están detrás de un certamen cuya organización consume mucho tiempo, esfuerzo y, también, dinero.

Sin entrar en los matices, al regidor meco no le han sorprendido las conclusiones generales que se extraen del estudio realizado por el Observatorio. Estas coinciden en sus rasgos básicos con los datos que maneja la organización de la fiesta desde hace años: en el recinto pesan los grupos, los turistas portugueses y, en general, los visitantes ya están entrados en años. «Es el segmento de población que puede moverse a esas alturas de año, en plena temporada baja», destaca Pérez. El alcalde indica que este «es el público que hemos tenido siempre» y el que ha hecho crecer la fiesta. «Lo que se puede es intentar captar otros públicos, aunque no es fácil teniendo en cuenta la época del año de la que hablamos».

Desacuerdo

Desde el Centro de Iniciativas Turísticas, Jose Benavides no se muestra, sin embargo, conforme con el perfil del turista que traza el Observatorio Rías Baixas. A su juicio, la edad del visitante medio de la fiesta de O Grove es más baja de la establecida en el estudio (en el que se sitúan por encima del 70% los visitantes de más de 60 años), el peso de los grupos no es tan determinante como parece («la gente que se aloja en O Grove no es de buses, aunque es cierto que hay muchos grupos que se alojan en otras localidades), y su capacidad de gasto, aunque mermada este año, está por encima de los «menos de 50 euros» consignados en el informe.

En cualquier caso, Benavides afirma que «todo aquel que venga a O Grove bienvenido será, llegue en bus o llegue en bicicleta». Y lo cierto es que la Festa do Marisco sigue teniendo un gran poder de convocatoria. Y si eso es así se debe, en parte, a que el certamen nunca ha querido perder de vista lo que es: una fiesta gastronómica. «A xente ven aquí a comer marisco. E iso é o que temos que coidar, a calidade do produto e do servizo», sentencia el presidente de Hostelería, Jaime Devesa.

Es precisamente esa bandera de calidad la que distingue a la de O Grove de todas las fiestas del marisco que, a lo largo de los últimos años, han ido proliferando por diversos puntos del territorio español. Intentan ser esos certámenes una réplica más o menos exacta de la fiesta meca, pero no lo logran. Aún así, Jose Benavides considera que no se debe perder de vista a esa recua de competidores. «La promoción es fundamental. Hay muchas empresas que se dedican a hacer fiestas por toda España y hay que evitar que la gente se acomode. Hay que recordarles que la auténtica fiesta es la de O Grove, y que no hay nada como comerse unos camarones o unas almejas aquí, al lado del mar, con la calidad del producto y la sabiduría de quien lo prepara garantizada».

La organización valora el alto grado de satisfacción de los visitantes, de 4,9 puntos sobre 5

La promoción sirve para reivindicar, frente a las copias, la originalidad de la cita grovense