«Lo más duro fue la forma en la que se aplicó el ERE extintivo»

La Voz

AROUSA

22 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Fabricaba yogures y se quedó en la calle tras veinticinco años en la empresa. Álvaro Casas, vecino de O Grove, califica de «desconcertante» la situación que vive desde que a principios de diciembre dijo adiós a su trabajo en Clesa. «Lo más duro fue la forma en que se aplicó el ERE extintivo, gente que llevaba uno o dos años se quedó y tú, tras veinticinco, te ves fuera», comenta. «Aunque esto se veía venir, que se hiciera de esta forma te genera una impotencia y te preguntas qué vas a hacer ahora». Álvaro relata que todavía no las tiene todas consigo, si bien confía en poder volver a trabajar en la planta de Saiar. «Ahora no sé si me voy a poder jubilar aquí, antes pensaba que sí. Pero lo que toca es estar tranquilos y no volverse locos», dice. Mientras no se aclara su futuro laboral no quiere perder el tiempo. «Pienso en hacer un curso de electricidad, tengo 47 años y de aquella me pesó no hacerlo. Ahora se lo digo a mis hijos, ya ves», señala.