El empresario valgués abrirá el próximo año una nueva filial en América
27 dic 2012 . Actualizado a las 06:56 h.Tras medio siglo de bagaje en la industria del aluminio, el empresario valgués Andrés Quintá asegura que el sector atraviesa su peor momento. El presidente de la firma Extrugasa, que da empleo a cerca de 450 trabajadores, reconoce que ha sido necesario un cambio de rumbo para sobrevivir a la catarsis de los mercados sufrida en los últimos tres años.
¿Extrugasa ha conseguido cerrar el año con beneficios?
-El balance no ha sido tan bueno como en otros años. Hubo beneficios, pero no en compensación del capital invertido. Por una parte tenemos los costes más elevados de toda Europa y nos encontramos también con el problema de los impagos. A consecuencia de la irresponsabilidad de las empresas que no tienen liquidez nos vemos obligados a financiar a la mayoría de talleres y negocios con los que trabajamos. Este sistema asfixia a la industria y lleva, en muchos casos, a la venta o cierre de las fábricas.
-¿Los impagos de las subsidiarias están suponiendo un problema para su empresa?
-En nuestro caso tenemos bastante seguridad porque hemos variado el rumbo para escudarnos en las exportaciones. Ya teníamos antes compañías de buen rango en Alemania, además de todas las filiales que tenemos en España. Europa ya está muy explotada, ahora la perspectiva del mercado exterior se encuentra más en América.
-¿Hay algún filón por explotar al otro lado del Atlántico?
-La potencia número uno de la transformación del aluminio está aquí en Galicia y estamos mandando ya mucho material para Brasil, por ejemplo. [La empresa de Valga participará en la construcción del nuevo estadio de Sao Paulo, donde se inaugurará el Mundial del 2014]
-¿Qué otros proyectos baraja de cara al 2013?
-Aparte de los proyectos que tenemos en tierra, también hay planes para el mar. Además, para el año que viene vamos a adquirir una nueva fábrica en América, nuestra segunda patria, para competir en el medio ya no solo dentro de la industria del aluminio, también en nuevos aspectos en los que estamos investigando.
-¿Cual es la mayor dificultad con la que se enfrenta en estos tiempos de crisis?
-En los últimos ocho años, hemos aportado a los presupuestos del Estado 83 millones de euros y no recibí nada a cambio, ni una subvención. Esta cantidad, sin tener en cuenta lo que aportamos a través de otros impuestos indirectos sobre el gasoil o por la compra de los propios camiones y vehículos para el transporte.