Cuca se plantea prolongar el ERE al no poder retirar las máquinas

maría santalla VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Desde enero, la plantilla no ha abandonado la vigilancia para evitar que salga la maquinaria.
Desde enero, la plantilla no ha abandonado la vigilancia para evitar que salga la maquinaria. martina miser< / span>

Asegura que ha aceptado todas las peticiones salvo el blindaje de contratos

07 abr 2013 . Actualizado a las 06:58 h.

Tras el conflicto del viernes, cuando la policía abrió paso hasta el interior del recinto de Cuca a cuatro camiones dispuestos a cargar maquinaria, la dirección de la empresa ha salido a la palestra para lamentar la decisión de la asamblea de dar por cerradas las negociaciones y encomendarse a lo que determine la justicia, cuya resolución entienden que no se producirá hasta el verano. A esto se une que «algunos trabajadores están impidiendo sistemáticamente el traslado de la maquinaria a la planta de O Grove», una actitud que, según la empresa, está ocasionando un grave perjuicio a la compañía, que puede llegar a perder la campaña del mejillón. Ante esta situación, Garavilla anunció ayer que está valorando la posibilidad de solicitar una prórroga del ERE con carácter indefinido.

Asegura la dirección que en las negociaciones de las últimas semanas se han aceptado todas las peticiones del comité de empresa, con la única excepción de su exigencia de blindar los contratos de los empleados trasladados, una medida que, además de que sería contraria a la legislación laboral, supondría una grave discriminación con el resto de los empleados de la empresa, argumentan. Dice Garavilla que esa petición se realiza por un supuesto temor a que la compañía pueda realizar un ERE extintivo una vez culminado el traslado, una «teoría que, además de ser falsa, no tiene ningún sentido, puesto que la empresa, si lo hubiese estimado necesario, habría puesto en marcha el ERE».

La empresa se queja de que «una minoría de empleados, que controlan el comité de empresa y que no quieren seguir en Cuca, estén perjudicando a la mayoría de los trabajadores que quieren seguir trabajando, rompiendo las negociaciones, realizando solicitudes imposibles y alargando el proceso, solo con la esperanza de obtener una posible mejor indemnización económica». Una actitud que Garavilla no entiende, puesto que «se garantiza el cien por cien de los puestos de trabajo», insisten desde la empresa. Como tampoco comprenden, añaden, que se impida «trasladar la maquinaria para seguir fabricando, y alargando el período del ERE, y al mismo tiempo se impugna el mismo judicialmente».

Cuca recuerda que en este momento el 50% de la plantilla ya está incorporada a O Grove, y espera llegar al cien por cien lo antes posible. El traslado, insiste una vez más, obedece a «razones exclusivamente industriales».