La Xunta se compromete a reparar las goteras de A Lomba de forma definitiva

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Los niños del centro se vieron obligados el jueves pasado a recibir clase entre cubos y barreños.
Los niños del centro se vieron obligados el jueves pasado a recibir clase entre cubos y barreños. m. f.< / span>

La consellería de Educación reconoce que el problema en el colegio es «recorrente»

12 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La situación que se vive en el colegio de A Lomba, con dos aulas afectadas por unos graves problemas de humedad, podría solventarse de manera definitiva. Eso es, al menos, lo que se asegura desde la consellería de Cultura e Educación, que dice estar al tanto de lo que sucede en el colegio vilagarciano. Desde el organismo autonómico se asegura que ya se desplazó al centro la unidad técnica para intentar averiguar cómo arreglar lo que desde la propia Xunta se define como un problema «que é recorrente».

La gran traba que se han encontrado los técnicos llegados de Santiago es, precisamente, la sucesión de borrascas que nos acompañan prácticamente desde que comenzó el año. Estas adversas condiciones han impedido que los operarios subieran a la cubierta del edificio para detectar los problemas y, aseguran, «buscar unha solución definitiva». El diagnóstico llegará, afirman fuentes de la consellería, «en canto as condicións do tempo o permitan». Evidentemente, hasta que no se conozcan los resultados del examen al edificio no se emitirá un informe sobre las obras a realizar para arreglar el desaguisado.

Los alumnos del colegio de A Lomba se encontraron el pasado jueves con un primer día de vacaciones pasado por agua. Las goteras y humedades han acompañado el día a día del edificio escolar prácticamente desde su inauguración y la sucesión de problemas con un colegio que se inauguró hace solamente ocho años es larga. Ahora, los problemas han reaparecido en dos de las aulas. En la de Educación Infantil los niños tienen su zona de juegos inutilizada por las humedades y tienen que estar en clase acompañados por barreños para evitar que se formen charcos dentro de clase.

En otra de las aulas, en una de las de Primaria, las goteras obligan a chavales y profesores a ir moviendo los pupitres para conseguir que las gotas no caigan sobre los alumnos. Aquí, los cubos también tenían un protagonismo notable en el espacio de la clase y los periódicos viejos, empapados, se apilaban el pasado jueves bajo uno de los radiadores, que era una de las zonas más afectadas.

Triste panorama

En realidad, el panorama que presentaba el pasado jueves era dantesco porque, al margen de en las clases más afectadas, los periódicos empapados formaban parte del paisaje. Todo en un colegio, el de A Lomba, en el que los problemas incluso para entrar en el centro suelen ser habituales porque varias zonas del patio se suelen inundar de manera continuada durante el invierno y en el que se llegó a desprender una losa de cemento de unos tres kilogramos de peso en la zona de entrada de los alumnos de educación infantil. Y, conviene insistir, en un edificio que se inauguró hace solo ocho años.

Un panorama que parece que, por el momento, se prolongará durante varias semanas porque teniendo en cuenta lo que se apunta desde la Xunta la solución tendrá que esperar. El problema ya había aparecido en esas mismas aulas hace unos meses y la reparación que se hizo en su momento solamente sirvió para aplazar lo inevitable. Tan pronto como las lluvias volvieron a caer con intensidad el agua volvió a aparecer.