Los efectos del fuerte viento dejaron su huella en los arenales mecos, rompiendo infraestructuras y levantando tablas
08 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.En la arena se puede ver la huella más evidente del pasado temporal de viento que azotó a Arousa. Porque mucha de ella está fuera de sitio, cubriendo por completo zonas donde antes había pasarelas de madera o el suelo del aparcamiento central de A Lanzada. Y porque, al mismo tiempo, presenta un aspecto inmaculado, como si alguien hubiera conseguido peinarla sin dejar rastro. Pero hay muchos más síntomas de que algo ha revolucionado los arenales grovenses. Todo tipo de residuos han llegado hasta la orilla, desde botes de mil colores hasta la baliza de señalización de Pedras Negras. Los daños, explica el alcalde José Cacabelos, no han sido cuantiosos por fortuna. Por lo menos, en lo que a infraestructuras municipales se refiere.
A Lanzada es una de las zonas más expuestas pero, en esta ocasión, no ha sido una de las que sufrió mayores daños. Ha volado buena parte de la torre de vigilancia que se ubica en el aparcamiento central. Y han desaparecido, cubiertas por completo por la arena, algunas de las pasarelas y accesos. La arena cubre también buena parte de este estacionamiento, llegando hasta lugares en los que nunca antes fue vista.
También el mar ha dejado su huella. Porque en la orilla y sobre las dunas hay un sinfín de residuos que antes no estaban ahí. Como si hubiera aprovechado el temporal para devolvernos buena parte de la basura con la que lo ensuciamos cada año. Plásticos de todos los colores, botes de cristal y residuos como botas o bombillas pueblan las distintas playas. El objeto más significativo está en Raeiros. Allí ha llegado la baliza de señalización del puerto de Pedras Negras, arrastrada por el temporal. Y la playa de Confín, ubicada en pleno casco urbano, está tomada por las algas. Algunas todavía son verdes pero, la mayoría, se acumulan ya secas sobre la arena.
Más daños
El temporal también ha causado desperfectos en el nuevo pabellón, donde entró el agua por una de las puertas de emergencia. Ahora se está evaluando si esto pudo deteriorar el parqué. Rompió, además, una tubería en las inmediaciones del puente de A Toxa. Y fue preciso reparar una torre de luz, que estaba chispeando. El Concello está ahora haciendo balance para conocer el importe exacto que tendrán las reparaciones. Las playas centrarán buena parte de estas actuaciones para que estén listas para la próxima temporada estival.