Meis no se desmonta del caballo

A falta de la tradicional feria, mañana habrá un corto paseo y una exhibición


redacción / la voz

Son esbeltos. Tienen crines largas, onduladas, sedosas. Su grupa, redonda, fuerte... Son caballos de pura raza española, una estirpe equina que quiere hacerse un hueco en Galicia, para convivir con sus congéneres de la raza autóctona en peligro de extinción Cabalo de Raza Pura Galega o con las otras diecinueve razas equinas que están incluidas en el catálogo oficial del Ministerio de Agricultura. Su porte de caballo de silla -perfecto para practicar cualquier disciplina hípica, pero también para ser usado como caballo para hipoterapia- pudo admirarse hace un par de semanas en la feria Equina, celebrada en el recinto de la Feira Internacional de Galicia Abanca, en Silleda. Por allí desfilaron animales valorados en unos tres millones de euros, un 40 % de los que eran de ganaderías de la comunidad.

Este sábado los pura raza española se dejarán ver en Meis. Este año no se celebra la tradicional Feira do Cabalo debido a las restricciones a que obliga el covid-19, pero el Concello no ha renunciado del todo a esta tradición y ha organizado un par de actos sencillos con el caballo como protagonista.

A eso de las diez y media saldrá una pequeña comitiva montada para realizar un paseo por los alrededores de la plaza de España, en Mosteiro, y a las 12 horas está prevista una exhibición de doma protagonizada por un ejemplar de pura raza española, según informa la organización. A las 13 horas habrá una actuación musical en el antiguo Campo da Feira. En ambos casos, la asistencia es libre y gratuita, si bien se deberán observar las oportunas medidas de seguridad.

El pura raza española pide paso y ya está presente en un millar de ganaderías gallegas

Ahora el Ministerio de Agricultura acaba de hacer pública la actualización del programa de cría de una raza presente en todo el territorio español, además de en otros 65 países. Desde Texas, en Estados Unidos, a Honduras o Guatemala.

La gestión de su libro genealógico fue cedida por Agricultura a la Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española (ANCCE), entidad con sede en Sevilla a la que pertenece la Asociación de Criadores de Caballos Españoles de Galicia (ACCEGA). Porque aunque Andalucía es la comunidad española que cuenta con mayor número de ejemplares (80.160), en Galicia también trotan los animales de esta raza. Según el censo de 31 de diciembre del año pasado elaborado por el Ministerio de Agricultura son 5.307 ejemplares, el 2,7 % de los que distribuidos por todo el país, que pertenecen a 1.082 ganaderías gallegas.

«Cando se escoita falar de cabalos de raza pura española, moita xente pensa no cabalo andaluz, pero iso é un grave erro», explica Manuel Benavides, presidente de ACCEGA, quien lleva defendiendo la conservación de esta raza en la comunidad desde 1996, aunque la asociación nació en el 2010. «A cría desta raza é moi interesante económicamente falando, pero nas comunidades do norte atopámonos moitas veces con problemas para acceder a axudas porque os funcionarios, non os representantes políticos, non os recoñecen como raza propia destes territorios», dice.

Y muestra sus argumentos para defender que los caballos de raza española sean reconocidos también como propios de Galicia: «Ao ser unha raza autóctona de España, tería que ser tamén de Galicia porque Galicia ou o resto de comunidades históricas a onde pertencen?».

Más allá de ese debate, el objetivo común de las asociaciones de criadores como del Ministerio de Agricultura es la conservación de esta raza. Desde el Ministerio de Agricultura avanzan que el con el programa de cría se favorece «el uso de los animales con valoraciones genéticas positivas para difundir la mejora al resto de la cabaña de la raza». En base a ello, tras un estudio veterinario, en función también de sus méritos o edad, pueden incluirse en tres categorías diferentes: Jóvenes Reproductores Recomendados, Mejorantes y Reproductores de Élite. Además, dentro de esta raza está reconocida la estirpe Cartujana, que destaca por haber contribuido al origen de la raza. La categoría a la que pertenezca cada caballo también determinará, además de otros condicionantes, su valor de mercado. Manuel Benavides apunta que el precio medio de un potro de unos dos años puede andar entre los 3.000 y los 18.000 euros. «Un cabalo domado co bo porte pode chegar aos 40.000 euros, aínda que houbo algún que chegou ao millón de euros», dice. No hay duda de que depende de cada caballo.

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