Vilagarcía prende la mecha de las fiestas de San Roque más inciertas

El auditorio y A Peixería serán las alternativas para los conciertos y el Festaclown en caso de lluvia, pero cualquier evento será suspendido si la situación sanitaria lo exige

San Roque regresa a Vilagarcía en un verano inédito, plagado de limitaciones asociadas al riesgo de contagio por coronavirus. La plaga lo condiciona todo. Especialmente una cita que, como las fiestas de la capital arousana, concentra habitualmente a miles de personas. La protección y la apuesta por el talento local, sin regatear incursiones de gente como Kiko Veneno o Guadi Galego, son las máximas organizativas del programa que ha elaborado el Concello y hoy echa a andar de la mano del clásico pregón desde el balcón de Ravella. Será a las ocho y media de la tarde, contará con traducción simultánea al lenguaje de signos y se concibe como un homenaje al personal que presta sus servicios en el centro de salud y en el Hospital do Salnés, representado por Ana Romero y Luis Portas.

A partir de ahí, la jornada inaugural de los festejos cuenta con dos citas. El cómico Al Guanella desempolva sus Conversaciones con Tana; un diálogo en ocasiones delirante entre un granjero y su perrita ecologista, que se dirige al público familiar. Comienza a las nueve de la noche en el Salón García. El acceso, en su caso, no precisará de reserva previa y se cerrará en cuanto se complete el aforo. No sucede lo mismo con la última propuesta del día. A las once, en la plaza de la Segunda República, la orquesta La Oca ofrece su Historia de la Verbena. Se trata de un espectáculo en butaca que se prolongará a lo largo de dos horas; una suerte de viaje musical a través de las grandes canciones de la verbena gallega y universal. Todo evento que supere un aforo de 120 personas requiere esa solicitud previa por parte del público, así que quien desee acudir a esta verbena especial tendrá que reservar su asiento en el portal www.woutick.es.

Es posible que la lluvia haga acto de presencia el fin de semana. Si es así, el Concello ha previsto sendas alternativas para los conciertos de A Xunqueira y las actividades del Festaclown, que se trasladarían al salón principal del auditorio y a la plaza de A Peixería, respectivamente. Eso sí, si la situación sanitaria lo exigiese, el alcalde suspendería cualquier acto previsto en el programa.

Kiko Veneno y Marvan ya han agotado su aforo en A Xunqueira

Los conciertos de este año, recordó ayer Ravella, se desarrollarán entre estrictas medidas de seguridad. Todo el público estará sentado, separado a metro y medio, con acceso controlado, nueve personas acomodando a los asistentes y necesidad de reserva previa en aquellos que superen las 120 personas. En el caso de las citas de A Xunqueira, dicho limite se establece en quinientos asistentes. De momento, Kiko Veneno y Marvan han agotado ya ese tope, Guadi Galego está a punto de hacerlo y tanto Susana Seivane como Brisa Fenoy y A Banda da Loba han cubierto la mitad de su cupo.

El Concello de Vilagarcía subraya que las predicciones meteorológicas apuntan a una elevada probabilidad de que llueva este primer fin de semana, especialmente durante el domingo, la jornada de la frustrada Festa da Auga. Ravella insiste en que los conciertos de A Xunqueira se trasladarían al auditorio, el Festaclown, a la plaza de A Peixería, y los del programa Son da Casa, protagonizados por artistas locales, pasarían al Salón García con idénticas medidas de seguridad.

El alcalde reclama a la Xunta que la Policía Autonómica refuerce la vigilancia sobre los botellones

El Cuerpo Nacional de Policía ha confirmado ya que enviará agentes de refuerzo para la Comisaría de Vilagarcía con motivo de la celebración de sus fiestas patronales. Ravella ha contactado también con la Guardia Civil. Falta por conocer si la Xunta pondrá a disposición del Concello alguna patrulla de la Policía Autonómica. «Non fomos quen de contactar telefonicamente con eles, pero no seu momento escoitei á Xunta dicir que o corpo autonómico se encargaría de vixiar os botellóns», subrayó el alcalde, Alberto Varela, que por lo tanto espera poder contar también con su presencia en la ciudad.

Varela pidió una reflexión a los responsables autonómicos sobre esta cuestión. Y, en general, a los titulares del resto de las Administraciones: «Precisamos reforzos e non vexo xusto en absoluto que a responsabilidade da loita contra a crise sanitaria se estea a descargar sobre as Administracións locais». Es más, el regidor socialista dejó claro que, por el momento, el Concello no ha recibido recursos para enfrentar esta titánica tarea.

Varela recordó, en cambio, cómo las diferentes policías locales se pusieron a disposición de la Subdelegación del Gobierno cuando llegó el momento de gestar un mando único para hacer frente a la pandemia. Cierto que el principal atractivo del primer tramo de San Roque, la Festa da Auga, no se llevará a cabo. Pero eso no impedirá que quien lo desee intente reproducir los multitudinarios botellones que suelen desarrollarse la noche anterior. Tal vez, razonó el alcalde, el mal tiempo sea el principal aliado de la seguridad en esta ocasión, aunque no por ello será menos necesaria la Policía Autonómica.

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