El terror más dulce está en Alonso

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

La mítica pastelería vilagarciana arrasa con sus postres para el Samaín

30 oct 2024 . Actualizado a las 16:13 h.

«Nuestro profesor de pastelería nos decía que si pones solo un producto en el escaparate no lo venderás, pero que si pones diez distintos los venderás todos». Quien así habla es Carlos Rodríguez, representante de la ya cuarta generación de maestros pasteleros y panaderos que viene mostrando cada día en la panadería Alonso, con su clásico despacho en la rúa Arcebispo Lago y el que han abierto en Carril, multitud de variedades de dulces elaborados expresamente para el Samaín.

«Antes se hacían los hueso de santo, los buñuelos y poco más», recuerda Carlos, que hace ya casi veinte años que se puso al frente de los hornos. Ahora mismo el rey de los dulces es lo que se denomina pan de muerto, que es un postre parecido al roscón de toda la vida, pero que no lleva manteca. Y si hay que señalar otro postre que se puede llevar la medalla de preferencias entre los clientes de las panaderías Alonso ese es el de los huesos de San Expedito. Llevan aguardiente y anís en su proceso de elaboración. Y ese asunto, el proceso, no tiene mucho secreto porque los ingredientes son básicamente los mismos. Lo que juega es la imaginación, la decoración de los dulces. «Con la manga vas haciendo arañitas, que ahora les flipan a los niños porque en vez de ser las de siempre están decoradas de brujas y pintadas en naranja», explica Carlos, que dice que la clave es ir introduciendo cosas nuevas, que sorprendan a la gente.

Él, y su equipo, lo han conseguido este año. Las colas son importantes en los despachos. «Hay furor por este tipo de productos», afirma y dice que, sin ir más lejos, lo del pasado fin de semana fue extraordinario, con el personal agotando buena parte de un surtido que habrá que reponer en las próximas horas, porque el Samaín en las mesas igual ya llegó, pero en las calles todavía no y quedan unas horas para celebrarlo.

La decoración del escaparate también ayuda porque siempre se ha dicho que comemos con los ojos, aunque puede haber excepciones. Bromea Carlos con lo que les esá sucediendo con una clienta habitual del despacho, que se niega a entrar a buscar el pan por el terror que le producen la arañas que, aunque son de plástico, están por doquier en el local. Porque, si los dulces están buenos, toda la parafernalia que han montado en Alonso para revestirla con un toque mágico en forma de decoración incrementa el interés.

Y que conste que asegura Carlos Rodríguez que este furor que ha llegado en los últimos años con productos específicos para fechas señaladas no es exclusivo de estas tierras. Afirma que hay multitud de páginas web especializadas en pastelería en las que se pueden ver elaboraciones de todo tipo y que el relevo parece un hecho. Lo sabe bien por su hija pequeña, que le pidió que la comprara un disfraz para ir disfrazada al colegio el jueves. Lo de hacerse maestra pastelera ya se verá, pero no estaría mal tener una quinta generación de estrellas de este oficio artesanal en Vilagarcía ahora que la imaginación y el arte parecen estar en manos de otras esferas.