Silvia Rodríguez: «Se puede disfrutar de los jardines incluso en las rotondas de las ciudades»

AROUSA

Presenta su nuevo libro, en el que da testimonio de cómo el jardín de La Saleta la cambió la vida, salpicado de consejos y anécdotas. Su próximo proyecto será una novela «para demostrar que Drácula era gallego»
19 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La Saleta (Meis) ha vuelto a abrir sus puertas a las visitas y lo hace con una novedad editorial que firma la codirectora del jardín y escritora Silvia Rodríguez Coladas: En la penumbra de un jardín extraño. La autora aparca su faceta de novelista para publicar una «mezcolanza», según sus propias palabras, en la que caben el libro de autoayuda, la autobiografía y el anecdotario que han dejado once años de residencia y trabajo en este jardín de estilo inglés incluido en la Ruta de la Camelia.
Habla Silvia Rodríguez de cómo pasó de ser una urbanita de Madrid a homo sapiens rusticanos y cómo se ha transformado su vida. Ella ha encontrado la felicidad en Meis desconectando la televisión —«hace años que no veo un telediario», cuenta—, renegando del consumismo —vende su ropa y calzado para darle una nueva vida a estos artículos y en La Saleta organiza mercadillos de segunda mano— y comulgando con la naturaleza que la rodea.
A través de este libro invita a la gente a pasarse de la ciudad al campo, pero, como no todo el mundo tiene posibilidad de dar este salto, también da unos consejos para quitar más partido a los pulmones verdes de las ciudades, rotondas incluidas. «Se puede disfrutar de los jardines en las ciudades, incluso en las rotondas. En Vilagarcía hay una rotonda interesantísima con leucospermum cordifolium y proteas que nadie se para a mirar», explica en relación con la Glorieta de La Marina Española, donde confluyen Agustín Romero y Rodríguez de Mendoza. «Y jardines públicos como el de Lourizán están vacíos», lamenta.
Su experiencia le dice que rodeada de plantas se vive mejor, y no necesariamente hay que buscar las que tienen flor. «El Jerte ha hecho mucho daño..., hay una obsesión por ver flor y la gente se pierde verdaderas maravillas. Nos olvidamos de la esencia y nos vamos a la superficie, lo mismo que ocurre en la vida actual con el rechazo que existe, por ejemplo, con la vejez; las plantas, cuanto más antiguas son más valoradas». Estas palabras resumen su filosofía de vida, que ahora lleva a un libro y divulga entre visitantes como los que recibió ayer en su particular paraíso. De La Saleta no se puede llevar ni una flor, ni una hoja ni una semilla, pero sí un ejemplar de En la penumbra de un jardín extraño que está a la venta en el propio pazo por 23 euros, en librerías y en la web de la editorial Belagua Ediciones.
Pese a la prohibición expresa de mutilar el ecosistema de La Saleta, Silvia pilló in fraganti a una celebrity que sale en las revistas cogiendo una semilla del suelo y esta anécdota, sin nombres, es una de las muchas que alimentan este relato escrito con espíritu didáctico y humorístico. Silvia Rodríguez presume de sarcasmo cuando habla del visitantis listinus y visitantis hamabilis y desnuda su intimidad para contar cómo este cambio de vida le ha servido para, entre otras cosas, quitarse de vicios. Ya no bebe vino ni cerveza ni va de tiendas. «No soy alguien famoso y mi historia no tiene por que suscitar interés, pero explico mi experiencia para dar a conocer la mínima sabiduría que he alcanzado viviendo en el campo. Doy consejos sobre cómo viviendo en una gran ciudad puedes cambiar la vida gracias a la naturaleza».
Después de la publicación de «Bosquesanto» en 2023, Silvia Rodríguez Coladas está trabajando en una nueva novela en la que aborda el tema del vampirismo desde una perspectiva histórica en la que hará referencia al fenómeno del turismo y demostrará, afirma, «que Drácula era gallego». Entre tanto, quien quiera acercarse a su obra puede hacerlo a través de En la penumbra de un jardín extraño, que inspira su título en la canción de Radio Futura y, por supuesto, en un jardín que se puede visitar hasta finales del mes de abril.