
El semáforo de A Pantrigueira ralentiza el tráfico hasta la desesperación
05 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El domingo por la noche, el alcalde de A Illa, Luis Arousa, expresó toda su frustración a través de las redes sociales. La salida del municipio hacia el «continente» volvió a rebosar el carro de la paciencia para miles de conductores, que se vieron atrapados en el eterno atasco del puente. El regidor no tarda en señalar el foco del problema: un semáforo situado en A Pantrigueira, que, más que organizar, genera atascos diarios. «Ese semáforo estanos levando polo camiño da amargura», afirma, describiendo cómo las colas de coches alcanzan la rotonda de Tremoedo y, en ocasiones, incluso la salida de la vía rápida. «Teño a captura do Google Maps a propósito. Desde a rotonda de Tremoedo ata o semáforo está todo en vermello», afirma. Esa fue la captura que puso en su publicación en redes sociales. En cambio, la carretera en sentido contrario permanece completamente despejada.
La situación lleva años sin resolverse, pese a las reiteradas solicitudes del Concello a la Xunta de Galicia, administración competente en la gestión de esa vía. «Tivemos unha reunión coa conselleira e unha das propostas que se lle fixo foi sentarnos a ver como poder arranxar iso», recuerda Arosa, aunque reconoce que no sabe si se ha hecho algo desde entonces. La falta de respuestas ha alimentado la frustración local.
Durante un tiempo, el Concello intentó aliviar el caos con presencia policial en los accesos más conflictivos, pero la instalación del semáforo anuló cualquier esfuerzo: «Desde que está o semáforo, paramos. Porque é unha tolemia. Ao final tes un tapón alí que non das feito», dice. A Illa de Arousa está en plena transformación. El modelo de movilidad que defiende su alcalde se basa en limitar el tráfico innecesario, ordenar el aparcamiento, fomentar el transporte público y recuperar espacio para los peatones. Pero sin colaboración entre todas las instituciones, reconoce, hay límites difíciles de superar. Y mientras tanto, el semáforo sigue ahí, marcando en rojo el ritmo de toda una comarca. «O semáforo estanos matando», insiste. Pero también deja claro que la voluntad de seguir buscando soluciones está intacta.
Los «multados» reincidentes
Otro punto de conflicto es el aparcamiento en áreas protegidas como O Carreirón. A pesar de contar con autobuses a bajo precio desde O Bao con una ruta circular continua durante toda la jornada, muchos visitantes siguen accediendo en coche, saturando espacios sensibles: «Teñen un bus por catro pesos e van para a Area da Secada e aparcan mal. E vas para Carreirón, e a mesma historia», explica luis Arosa.
La falta de conciencia cívica, afirma el alcalde, es un lastre evidente. Las multas no parecen tener efecto disuasorio a largo plazo: «O que lle cae unha multa aprende, si, pero ao día seguinte... olvídate. Sempre a mesma cantinela de tódolos anos». Arosa relata cómo los agentes reciben quejas absurdas de quienes han sido sancionados. «Estás multando e pregúntanche: ‘E se pode aparcar aí?’», lamenta el regidor, que no da crédito a la terquedad de muchos de los visitantes que acuden a diario para disfrutar de las espectaculares playas del municipio arousano.
Los datos reflejan al éxito del plan de tráfico, con mil coches menos al día en algunas calles
Reconoce Luis Arosa que el plan de tráfico que se ha puesto en macha para eliminar el paso de vehículos no esenciales por varias zonas del centro de la localidad es su «niña mimada». Y los datos parecen darle la razón.
Arosa presume, por ejemplo, de la notable reducción del tráfico en la rúa Alto da Torre, una vía estrecha donde antes circulaban en los meses de verano 1.100 vehículos al día. Gracias a nuevas restricciones y a un modelo más sostenible, esa cifra se ha desplomado: «No inverno pasaban 500... e agora estamos vendo que é unha marabilla. Temos 130, 150, 200». Según el alcalde, se han retirado unos 900 coches diarios de esa calle, lo que califica de «esencial».
El alcalde sabe que la mejor forma de convencer a los escépticos es con datos y por ello está preparando un informe para poder explicar con pelos y señales cómo ha cambiado la situación