La visita institucional abrió de manera oficial la nueva rúa Clara Campoamor en Vilagarcía
AROUSA
Alcalde, concejales y representantes de la Diputación acudieron al acto
18 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Faltaban diez minutos para la hora estipulada para la visita y ya estaban en la flamante rúa Clara Campoamor el alcalde de Vilagarcía y varios de los concejales del grupo de gobierno. Durante buena parte de la mañana, varios operarios habían estado dando los últimos retoques a una calle que ya se abrió el viernes el público, pero que ayer vivía su primer acto oficial. Alberto Varela aprovechaba para hablar con los comerciantes, preguntándole por el resultado final tras varios meses de obras y algunos curiosos se acercaban para comprobar qué estaba sucediendo.
Lo que sucedía era la visita, que no inauguración recalcó el regidor, a una obra que, probablemente, será la más destacada de las que estrene el gobierno socialista en lo que le resta de mandato. Desde luego, sí será la más comentada, por su ubicación y por su ejecución. Fue el diputado provincial Ricardo Martínez quien abrió el turno de discursos recordando la aportación económica del organismo provincial que hizo posible la humanización de la calle. Martínez destacó las mejoras realizadas, desde el cambio del pavimento hasta la instalación de mobiliario y medidas de calmado de tráfico.
Alberto Varela, por su parte, comenzó aclarando que no se trataba de una inauguración formal, sino de una visita institucional a una obra ya en uso desde el pasado viernes, agradeció la colaboración de la Diputación y defendió el carácter municipalista del plan de financiación.
El regidor destacó la relevancia estratégica del eje comercial que conforman la plaza de Galicia, Arzobispo Lago y ahora la renovada Clara Campoamor, y recordó que la intervención supone culminar una transformación urbana largamente demandada. «É unha aposta moi clara por un modelo de cidade que pensa que no espazo público teñen que estar as persoas», afirmó. La obra, que implica la humanización de 1.500 metros cuadrados, incluye nuevas zonas verdes, áreas de estancia, espacios para el juego infantil y un pavimento totalmente accesible. Con un coste próximo a los 700.000 euros, la actuación supuso también la renovación de las canalizaciones y servicios soterrados, una de las partes más costosas de cualquier reforma urbana.
Varela insistió en el impacto positivo que este tipo de intervenciones tiene en la actividad económica. «Está claro que os estudos din que as rúas humanizadas son boas para o comercio», dijo. Según recordó, Vilagarcía cuenta hoy con más empresas y negocios activos que en 2015, un indicador que atribuyó a un modelo urbano que favorece el dinamismo social y económico.
El alcalde también explicó que la reforma llega en un momento especialmente oportuno, a las puertas del inicio de la campaña navideña. «Chega ademais nun momento marabilloso do ano, recibimos moitísimas felicitacións», añadió, destacando la buena acogida vecinal. Para evitar prolongar durante más tiempo la ocupación de la vía, Varela adelantó que su discurso iba a ser breve y concluyó su intervención recordando que la humanización de la ciudad continuará en otros ámbitos: Bouza de Abaixo, Aduana, Cruz en Carril o el entorno de la Avenida de A Mariña, donde está prevista también una mejora del drenaje. «Vai a mellorar a que esta zona tamén responda mellor», apuntó el regidor vilagarciano. La visita terminó con la idea lanzada por el alcalde de Vilagarcía de que la nueva rúa Clara Campoamor es un paso más en un proyecto urbano que busca una ciudad más amable, accesible y pensada para las personas.