El nacimiento artesanal de Valga concede protagonismo al gran apagón y a la bronca política
01 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Aunque sin duda la gente menuda lo disfruta al máximo, no hace falta ser un renacuajo para dejarse ganar por el mastodóntico trabajo que cada año, desde hace 31 ediciones, asume la asociación Amigos do Belén en Valga. A las puertas del invierno, con el inicio del tiempo de Adviento, sus miembros se dejan las pestañas hasta las cuatro de la mañana, si hace falta, para que el cuarto domingo previo a la Navidad pueda abrir sus puertas un fastuoso nacimiento artesanal, cuyas cuatro mil piezas, muchas de ellas animadas, están hechas a mano.
El belén, que recibe unas cuarenta mil visitas, combina escenas de la Galicia tradicional con un repaso somero de la actualidad social y política más reciente. En él conviven sin estridencias un rubicundo Donald Trump, dispuesto a machacar a arancelazo limpio a Musk y a quien se le ponga por delante, con un matachín que afila sus cuchillos; Koldo y Ábalos, camino de los juzgados, con el funeral del papa Francisco o la fábrica de Finsa en la vecina Padrón. Esta incursión fabril es de justicia, por cuanto la multinacional gallega ha proveído a la asociación de todos los tableros que sus integrantes han empleado, y no son pocos.
En esta ocasión, el ingenio de los artesanos de Valga ha dedicado un lugar preferente al gran apagón que el 28 de abril lo paralizó todo, dejando a más de uno con la vista en el cielo, pensando que incluso los aviones se vendrían abajo. Para recordarlo, las luces se oscurecen de vez en cuando durante unos segundos. Tampoco se escapa de su escrutinio Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno, de hecho, protagoniza al menos tres representaciones, señal de que sus tribulaciones no pasan desapercibidas para los creadores del nacimiento. Como tampoco la salvaje oleada de incendios forestales.
Porque, más allá de la recreación del momento fundacional de la religión cristiana, el belén artesanal constituye una suerte de anuario capaz de integrar cualquier acontecimiento, a poco que haya concentrado la atención pública en los meses anteriores a su inauguración.
Teniendo en cuenta que gobierna el pequeño municipio del Baixo Ulla desde 1991, antes incluso de que naciese esta fenomenal invención, no es extraño que el propio alcalde de Valga, José María Bello Maneiro, tenga su propia figura a las puertas de la Casa do Concello. Ayer, le acompañaron en el apadrinamiento de la apertura oficial el director de Turismo de Galicia, José Manuel Merelles, el diputado provincial Javier Tourís y, por supuesto, la presidenta de Amigos do Belén, Mari Carmen Castiñeiras.
Hasta el 11 de enero. El belén artesanal de Valga permanecerá abierto en sus instalaciones de Campaña hasta el 11 de enero. Su horario, de lunes a viernes, se establece entre las cinco y media y las ocho y media de la tarde. Tanto en sábado, y domingo como en las jornadas festivas, se amplía: de doce de la mañana a dos de la tarde, y entre las 17 y las 20.30 horas. Es posible concertar citas para grupos fuera de horario telefoneando al número 630 952 515.