El 1 de mayo del covid-19: dos mil trabajadores de Vilagarcía en ERTE
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VILAGARCÍA DE AROUSA
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En la capital arousana se han presentado casi medio millar de expedientes de empleo
02 may 2020 . Actualizado a las 19:45 h.La crisis sanitaria del covid-19 ha sido el primer y probablemente el más doloroso círculo de un infierno cuyas dimensiones desconocemos. El descalabro económico amenaza con ser monumental; la onda expansiva del cerrojazo de la actividad un tsunami que se cebará con todos los sectores; el empleo, el gran damnificado de todo esto. En medio de semejante escenario, ayer se celebró un primero de mayo confinado; una reivindicación encerrada tras la los cristales de las ventanas y de las redes sociales.
Son muchos los indicadores que permiten entrever la gravedad del momento. Uno de ellos, el número de expedientes temporales de regulación de empleo que se han presentado en la comarca. Los datos oficiales existentes al respecto son fraccionados, para desesperación de los sindicatos. Tras mucho insistir, esta semana han recibido de la Xunta un informe del número de ERTES presentados desde el inicio de la crisis en las principales ciudades de Galicia. En ese estudio, facilitado por la UGT, figura el caso de Vilagarcía. Y las cifras son contundentes: en la capital arousana esta inesperada crisis ha dejado 492 expedientes de regulación temporal de empleo que afectan a 2.189 trabajadores.
Los sectores más castigados
Ese mismo informe detalla cuáles han sido los sectores más castigados por la situación. Y en ese terreno no ha habido grandes sorpresas. En una comarca que adolece de falta de industria, ha sido el sector servicios el que ha absorbido el grueso del golpe. De los 492 ERTES solicitados en Vilagarcía desde el inicio de la crisis, la práctica totalidad (446) son de empresas de ese ámbito; suman 1.694 trabajadores afectados. Fueron 25 las peticiones para el ámbito industrial (335 trabajadores); quince para la construcción (150 trabajadores) y cuatro para los sectores primarios (siete trabajadores).
Otra tabla de datos ofrecida por la Xunta de Galicia recoge el número e ERTES solicitados en los ayuntamientos que conforman O Salnés, en este caso desde principios del mes de abril. En total, durante ese mes se presentaron en el conjunto de municipios de la orilla sur de la ría, desde Pontecesures a O Grove, incluyendo Sanxenxo, un total de 330 expedientes de regulación temporal de empleo, que afectarían a 1.261 trabajadores. Según esa tabla de datos, el mes se cerró en Vilagarcía con 89 nuevas empresas y 252 trabajadores afectados por ese escenario.
Esos datos permiten dar cuerpo al mapa de la crisis que han ido dibujando los sindicatos para la comarca. Según explican desde CIG y UGT, la declaración del estado de alarma provocó en la segunda quincena del mes de marzo una situación inédita e inquietante: la obligación de cerrar bares y comercios. De ahí, el tsunami de solicitudes de expedientes por causas de fuerza mayor presentado por una tupida red de pequeñas empresas en las que el número de empleados es reducido. Eso explicaría que, comparando los datos de Vilagarcía con los de otras ciudades de Galicia, se hayan solicitado proporcionalmente más ERTES, mientras que el número de trabajadores resulta, también en términos de proporción, menor.
Una nueva oleada
Tras aquella primera andanada, la segunda oleada de presentaciones de ERTE fue de menor envergadura. El cese remunerado recuperable se sustanció en una ralentización de los expedientes de regulación presentados. ¿Y ahora que viene la desescalada? «Vai ser peor que a escalada», asegura Xan Bouzas, Tupi, de la CIG. Porque muchas empresas que han aguantado hasta ahora ya no pueden soportar más el escenario de pérdida de negocio y de incertidumbre.
Reivindicación vitual, calles vacías
Si algo nos ha enseñado el confinamiento es el valor de las ventanas y de los balcones; la importancia de esas nuevas tecnologías. Ayer, primero de mayo, las centrales sindicales utilizaron esos dos caminos para celebrar una fecha cargada de simbolismo, de reivindicación y de lucha. Unos salieron a las ventanas para cantar himnos, otro indundaron las redes sociales de mensajes cargados de referencias a todo lo que debemos aprender del covid-19. El reverso fueron las calles, privadas de manifestaciones foto martina miser