LA LLAVE
17 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ESTAMOS EN el fin de semana más milagreiro, con el Nazareno por A Pobra y la Virgen de As Cabezas en Fruíme, y escuchando de fondo los ecos de la última verbena de la Guadalupe rianxeira, esa fiesta que parece que nunca quiere llegar a su fin, cosa que incluso ocurre con el San Fermín, al son del Pobre de mí . El acontecimiento pobrense es sin duda el más concurrido de cuantos se celebran en la comarca. La villa cobra un encanto especial, que se suma al habitual, cada tercer domingo de septiembre. Parece que el mundo se para cuando la imagen de Cristo sale del templo de Santiago do Deán, y el bullicio regresa justo cuando la túnica morada del Santo se funde en la penumbra de la iglesia, caminando sobre un mar de cabezas. El encuentro religioso es digno de ver, tanto por los crédulos como por los incrédulos; de la misma forma que la cantata de la Rianxeira . Ambos son verdaderos milagros.