El repique de campanas que hacia las seis de la tarde del domingo pudo oírse en todas las parroquias de Outes indicó el arranque de una fiesta en la que Manuel Mayo Romarís fue el gran protagonista. Tras su ordenación como sacerdote la semana pasada, el cura se estrenó oficiando una misa en su localidad natal, San Ourente. Hacía más de cuatro décadas que un vecino del municipio no entraba en la comunidad eclesiástica, por lo que fueron muchas las personas que no quisieron perderse la ceremonia, que fue cantada por la coral Francisco Añón, dirigida por Domingo Barreiros . De hecho, algunas tuvieron que seguirla desde el exterior del templo.
Entre las personas que se dieron cita en la iglesia de San Ourente se encontraban los alcaldes de Outes, Carlos López Crespo ; de Ribeira, José Luis Torres Colomer ; y de A Pobra, Isaac Maceiras . También acudieron dos boirenses, el socialista Juan Jesús Ares y el popular Juan José Dieste . Por parte del mundo eclesiástico se desplazaron hasta el tempo todos los curas del arciprestazgo de Entíns y un buen número de prelados procedentes de Compostela. Acto del besa manos. Tras la ceremonia tuvo lugar un singular acto, consistente en que todos los asistentes se acercaron al nuevo cura para besarle las manos. Durante toda la jornada, el sacerdote estuvo arropado por sus padres, Manuel Mayo , jefe de la Policía Local de Outes, y Pilar Romarís , que ejercieron de padrinos. Una traca de bombas de palenque puso fin a la celebración en el templo. Luego, como manda la tradición festiva, un centenar de personas disfrutaron de un banquete.