Las fiestas de interés turístico de la comarca mantendrán su distinción

Patricia Calveiro Iglesias
P. Calveiro RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

c. queijeiro

Solo A Pobra no presentó un informe acreditando que cumplía los nuevos requisitos

29 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Son emblema de la cultura y el acervo popular de la comarca y congregan cada año a miles de adeptos. Las cinco citas que poseen la declaración de fiestas de interés turístico gallego en la zona cumplen con los nuevos requisitos establecidos por la Xunta para conservar esta distinción y, en base a ello, desde Turismo de Galicia han confirmado que tienen garantizado el mantenimiento de este título A Guadalupe, la Dorna, As Mortaxas del Nazareno, el San Ramón de Bealo y el Gran Prix de Carrilanas de Esteiro.

Con la amenaza de que la Axencia de Turismo podía revocar de oficio la declaración a estas celebraciones en el caso de que no respondieran a la antigüedad, arraigo, valor cultural, continuidad en el tiempo y promoción turística requeridos en el decreto publicado hace dos años, ninguno quiso arriesgarse a quedarse sin la distinción.

Aunque a contrarreloj, los técnicos municipales de Rianxo, Ribeira y Boiro se encargaron de realizar y remitir un informe en el que se volvía a justificar el cumplimiento de cada uno de estos puntos antes del día 20 de este mes. «Era nuestra responsabilidad hacerlo», indicó al respecto el regidor boirense, Juan José Dieste, recordando el número de personas que atrae cada año el San Ramón de Bealo hasta la pequeña capilla de ermita para participar en una de las fiestas con mayor arraigo de Galicia, cuya romería campestre es la más antigua que se celebra ininterrumpidamente (desde 1756).

Trabajo de documentación

La alcaldesa de Muros, María Xosé Alfonso, explicó que este trabajo de documentación se dejó en manos de la Asociación Deportiva e Cultural Esteirana de Carrilanas. «De feito, incluíron un informe avalado por un historiador sobre as orixes e o interese cultural da festa», indicó al respecto la regidora. Su homólogo en Rianxo, Adolfo Muíños, en donde fue el propio Concello el que asumió de oficio este trabajo para conservar la distinción para A Guadalupe, indicó desde el principio que esta labor suponía una carga extra para el personal -ya de por sí sobrecargado- a fin de justificar algo que ya se hizo en su día, cuando se solicitó la declaración.

En el único caso en el que no se llegó a presentar el correspondiente informe, fue en el de As Mortaxas. La concejala de Turismo pobrense, Charo Varela, indicó que, no obstante, consultó hasta en dos ocasiones con la Axencia de Turismo si la fiesta corría el peligro de perder el título y en el momento en el que se confirmó que no era el caso fue cuando se descartó la elaboración del documento justificativo que los otros realizaron.

En todo caso, desde Turismo indicaron que «en aquellos concellos en los que no se presente documentación, se entiende de entrada que cumplen los requisitos, lo que no quita que se pudiera hacer más tarde, por ejemplo, una revisión aleatoria para comprobarlo. La voluntad del decreto no era el de revocar la declaración a las fiestas que ya la obtuvieron, a las que se les dio un plazo de dos años para adaptarse, sino subir el listón para las que aspiren a tenerlo de ahora en adelante».

Lo curioso es que, si las cinco fiestas tuvieran que presentarse de nuevo en los términos que ahora se establecen, prácticamente ninguna lo conseguiría, bien por falta de plazas hoteleras, de servicios, buenos accesos u otros.