La noche nos confunde


Creer que alguien se pondrá la mascarilla después de haber bebido seis cubatas y haber superado varias rondas de chupitos podría tacharse, como mínimo, de ingenuo. El alcohol y la responsabilidad individual no casan. Todos lo sabemos. El primero desinhibe, crea una falsa sensación de euforia, nos hace parecer más sociales y por último nos intoxica, mientras que el segundo nos obliga a hacer lo correcto, a comportarnos y a pensar en los demás. Son los extremos de una misma realidad.

La sonrojante cultura pop de este país tuvo un momento, llamémoslo álgido, en el 2003. Ese año se emitió Hotel Glam, un reality show donde reunían a varios personajes del mundillo televisivo. Entre ellos estaba el cubano Dinio García, que aprovechando el espectacular tirón del programa sacó una canción que comenzaba con una frase esclarecedora: «La noche me confunde».

La noche confundía a Dinio y lo hace con cualquiera. Con los jóvenes entra una variable más en la ecuación, su baja percepción de peligro. ¿Si saben que corren un riesgo mínimo de acabar en la UCI alguien cree que se pondrán la mascarilla por responsabilidad individual?

La solución no radica exclusivamente en multar a la hostelería, que también, cuando incumpla, sino que pasa por sancionar a aquellas personas a las que han pedido 20 veces que cumplan y no lo han hecho. Si el ocio nocturno es el gran problema a atajar para frenar la pandemia, no se solucionará pidiendo responsabilidad individual. Como a Dinio, la noche confunde hasta al más experto.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La noche nos confunde