Representantes de todos los partidos políticos y de los empresarios del actual polígono de Bértoa esperaron, junto al delegado provincial de Vivenda e Solo y al presidente de Xestur, a la conselleira en la entrada de la casa consistorial. Teresa Táboas llegó puntual, saludó a todos los presentes y subió, seguida por todos ellos, al primer piso del edificio. En la alcaldía, la conselleira firmó en el Libro de Honor y recibió como recuerdo de su primera visita oficial a la localidad un grabado de Manuel Facal Ponte. Antes de que las puertas se cerrasen para continuar la reunión, Teresa Táboas aseguró que Carballo «tense que converter non soamente na cabeceira desta comarca, senón tamén acadar unha posición estratéxica dentro do país». En la misma línea siguieron los discursos, ya públicos, en el salón de plenos. El alcalde dio la bienvenida a las autoridades autonómicas «ao pórtico da Costa da Morte, que é Carballo, e que pretende converterse tamén nun pórtico empresarial». Evencio Ferrero recordó que la falta de suelo dificultó en los últimos años la implantación de nuevas industrias en la localidad, y expresó su convencimiento de que el nuevo polígono creará «emprego e riqueza. Carballo -dijo el regidor- está chamado a ser o eixo industrial de toda esta zona da provincia».