El olvido

| X. AMEIXEIRAS |

CARBALLO

DEL Serpent quedó el gran coloso del faro de Cabo Vilán. Llevaba años previsto, pero la gran tragedia, también en noviembre, aceleró su construcción. El Cason agitó la necesidad de un dispositivo de separación del tráfico marítimo y de un centro control, que para bien de nuestra ya menguada flota siguen en vigor. ¿Y el Prestige ? Bien mirado, nada. ¿Qué se ha hecho después del Prestige ? Adornos en cuatro puertos para agradar a turistas en vez de dar aliento a la vida de los pescadores, a los que ya apenas les quedan recursos. ¿Qué será de nuestro mar después de brochazo del petrolero griego que casi borra del mapa esta costa? Como mucho, los sueldos ya gastados mientras los marineros guardaban tierra en tanto el litoral estaba pringado con fuel de baja calidad. El tiempo acelera el olvido y mientras los años pasan, las tragedias del Fisterra alimentan más leyendas que proyectos de progreso.