Unos pies movidos por la devoción

CARBALLO

Serán numerosos los romeros que se encaminen hacia Caión la próxima semana, tantos como los que estos días están llegando ya al santuario de la Virxe da Barca

03 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

En estos días de pre-romerías, los protagonistas non podían ser otros -y con muncho mérito- que los peregrinos. La época del año en la que nos encontramos ofrece dos lugares de destino por excelencia: el santuario de la Virxe da Barca, en Muxía, y el de la Virxe dos Milagros, en Caión. Al primero ya han sido, en lo que va de año y según lo contabilizado en la Oficina de Turismo de la localidad, unos 2.614, aproximadamente, los romeros que se han acercado, sumándole, también en cifras aproximadas, unos 200 llegados en el fin de semana. Las cifras son superiores a las del año pasado y también superior es el número de caminantes que llegan en estas fechas casi inmediatas a la celebración de la romería da Barca. Y desde muy lejos, incluso desde Japón o Italia.

En el caso de Esther, Laura, Silvia y Evangelina, de izquierda a derecha en la imagen, el punto de partida era algo más cercano: su pueblo, Loroño (Zas). El motivo de su peregrinaje: la devoción. Laura García Fernández, segunda por la izquierda, tiene tan sólo 19 años, pero hace todos los años el Camino a Muxía desde que tenía diez: «Empecei porque ía miña nai, para pedir saúde e, ademais, porque, ao ser estudante, pois sempre che pode axudar en algo. Ata o de agora cumpriu sempre», afirma. Su madre, Evangelina Fernández, primera por la derecha, también «está ofrecida», y desde hace tanto que Laura no recuerda el número exacto de años que vió salir a su madre caminando hacia el santuario de la Virxe da Barca. En el presente lo hicieron, una vez más, juntas. Salieron sobre el mediodía, «porque nós preferimos andar case todo contra a tarde», y llegaron a Muxía después de una caminata de unas siete u ocho horas. En la imagen todavía les quedaban 15 quilómetros: «Faltaba o peor, as últimas costas, coma a de Moraime», dice Laura. Eligen el andar por carretera, aunque «algún desvío también se colle». El ánimo y las vitaminas lo llevan en forma de bocadillos y «o típico Aquarius». Se hacen duras las horas, pero también hay tiempo para anécdotas. Laura cuenta que «tódolos coches cando pasan pitan para dar ánimos, pero, este ano, o especial foi Braulio, da carpintería metálica de Tines que, ao ver que quentaba moito o sol e que non levábamos gorras, parou e dounos unha a cada unha para que puidésemos andar mellor». Y tan bien lo hicieron que Laura hará, por primera vez y en la próxima semana, desde Carballo, el camino hacia Caión. «Pedín aprobar selectividade, aprobei, e agora teño que cumprir». Eso, lo de cumplir lo que se promete, seguramente será algo de lo que pueda enseñar en un futuro a sus alumnos . Estudiará Educación Primaria.

A Caión, como Laura, serán muchos los que peregrinen en los próximos días, «sobre todo a partir do domingo, que é cando se sube a Virxe á capilla», según prevé Manel Fuentes, relaciones públicas de la Peña Royal de Caión, organizadora de la tradicional romería.