«Castillos» de lo más originales

CARBALLO

Medio centenar de personas demostraron su ingenio en el ya tradicional concurso que inicia las Festas do Mar de Malpica

29 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Castillos, lo que se dice castillos, no se construyeron muchos -uno, si no fallan las cuentas, pero incluía tres torres- y barcalas, más de lo mismo. Por poner las cosas en contexto, baste decir que ayer se celebraba la novena edición del Concurso de barcalas e castelos de area en la playa de Area Maior, pistoletazo de salida de las Festas do Mar de Malpica. No obstante, en estos tiempos, lo que cuenta es la imaginación. Los doce grupos anotados -casi todos parejas, tríos o grupos, en total unos 50- presentaron construcciones de lo más variadas: desde una sirena de sinuosas curvas, pasando por ejemplares de cocodrilo, dragón, tortuga, elefante o personajes televisivos como Bob Esponja.

La construcción comenzó a las 11.00, y dos horas después ya debía estar terminada la obra de arte a base de arena. De ahí la necesidad de varias manos. Los más artísticos usaron algas o piedras, y, a las doce, quien más y quien menos tenía ya el esbozo completo de su propuesta. Los perfeccionistas, armados con artilugios naturales para darle el toque final. En un día que incitaba a la creatividad, a medio camino entre soleado y nublado, la música de ambiente hacía el resto. Este año se animaron a participar desde los más pequeños, de tres o cinco años, hasta aquellos de edades «que xa non se contan coas dúas mans».

Como en todas las obras, la zona estaba delimitada para la construcción, con un espacio para cada arquitecto , pero, en este caso, la nota diferencial radicó en que, lejos de lo que suele ocurrir en el «mundo real», los trabajos terminaron en el momento pactado, puntualmente.

Además de los premios del jurado -un trofeo y 150, 100 y 50 euros, respectivamente-, había otros tres: el del público, uno infantil y otro a la mejor barcala. A las dos llegaron los resultados. El público escogió O dinosaurio, de Eva, Alda, Carolina y Gemma; el infantil recayó en O castelo ou Reino animado, construido por Alba, de 8 años y Lino, de 4. El de la barcala recayó en el titulado precisamente así. Finalmente, los tres del jurado: Triceratop fue el tercero; Dragón cansado, el segundo -pese a lo simpático de la cara del animal- y, O elefante enterrado, el primero. Los autores de este último ya no eran niños, pero ganas le ponían. Carlos Casal Novo, Ana Coral Villar y José Suárez Graña participaban por segundo año.

Entregaron los premios el regidor municipal, José Ramón Varela Rey; el concejal de turismo, Alfredo Cañizo; la edila de Cultura, Dolores Fariña, así como una representante de la entidad de Amas de Casa y otra de la asociación de redeiras Mar da Illa. Organizando buena parte del trabajo, el técnico de Cultura.