Jesús Martín, exfutbolista: «Este Bergan divierte e intenta divertirse»

Melissa Rodríguez
melissa rodríguez CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Andrés Fernández

Jugó con el Avilés y el Bergantiños, equipo con el que llegó a Carballo para quedarse

06 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Las gentes de Carballo se preparan para vivir un domingo esplendoroso con su equipo, el Bergantiños. Uno de ellos es Jesús Martín Sánchez, quien fue jugador del Real Avilés y de la formación rojilla durante su juventud. Estos dos conjuntos medirán sus fuerzas a las doce de la mañana en As Eiroas en un encuentro que puede ser decisivo para los locales de cara a lograr la clasificación matemática para la fase de ascenso a Primera RFEF.

Lo cierto es que, aún a día de hoy, el idilio de este salmantino, que ahora tiene 61 años, con el club carballés continúa. Eso sí, desde la grada. No se pierde ni un solo partido de los que los rojillos disputan en casa, a excepción de cuando hay «mucho frío», dice, pues es inaguantable dada la ubicación del estadio, lamenta. De hecho, es socio de la entidad.

En el partido de la primera vuelta, en el que los asturianos le arrebataron la victoria a los de José Luis Lemos en el tiempo del descuento (2-2), Jesús recuerda que afrontó el duelo «con el corazón dividido». Ahora, la situación es distinta, reconoce, pues como explica, los avilesinos tienen pocas opciones de meterse en los puestos de promoción, de modo que va «con todo» con el Bergan, canta a los cuatro vientos.

Es este un equipo que le hace disfrutar mucho, asegura, pues «divierte e intenta divertirse»: «Los jugadores son muy buenos técnicamente. Me encantan todos y el juego que llevan a cabo, y me cuesta quedarme con uno, aunque si tengo que mojarme, destacaría al lateral izquierdo, Brais Martínez, que me ha sorprendido, y al portero Santi Canedo, que lo está haciendo muy bien».

A Jesús se le nota que es un hombre de fútbol. Su historia no dice lo contrario: «Soñé con este deporte. Solo tengo recuerdos buenos. Las derrotas nunca gustan, pero a los dos días, pasas página». Jugó varias temporadas en Segunda B con el Ensidesa, el Avilés y el Lugo B. Algunas de ellas destacaron especialmente, pues incluso pudo dar el salto a Segunda. Se quedó con la miel en los labios en la ciudad asturiana. Con el Zamora y el Langreo militó en Tercera, al igual que con el Cerceda y el Bergantiños. Con este último, vivió los mejores años del club, a finales de los 80 y principios de los 90, con dos intentos por regresar a la categoría de bronce. También, el amargo trance en la regional Preferente, ya contra el final de su etapa.

«En el Lugo estaba con Julio Díaz de entrenador. Me dijo de venir para Carballo y así se produjo mi llegada. Tenía ya una edad, cerca de los 30 años, me apareció también trabajo y ya me quedé a vivir». Ha pasado el tiempo, pero a Martín Sánchez no le han mudado las ideas alrededor del fútbol y del Bergan en concreto: «Tiene un pueblo para estar en Segunda B». Lo único que echa en falta es que el campo esté en el centro, algo que él sí vivió: «Iría más gente, ya caminando, y aprovecharía para tomarse una cerveza en los bares. Así era antes, con un ambiente mucho mejor».

Martín jugaba de extremo derecho y era «una ratilla en el área» se autodefine. Habilidoso, con buen pie para las faltas y los penaltis, y, sobre todo, para el gol. Más tarde acabó jugando en el centro del campo.

Él lo tiene todo claro para este domingo: «El Bergantiños tiene que hacer como el Madrid este miércoles: ir a por todas desde el inicio, teniendo las ideas claras, no cambiando la forma de jugar, pero sí sabiendo contrarrestar al rival». Lo carballeses han tenido altibajos. El Avilés también. «Con un estadio lleno, siempre sacas algo más de ti. Aún lo recuerdo. Que la gente acuda es fundamental. El rival tiene individualidades que pueden resolver».