Pasos que afianzan el poder de atracción

Patricia Blanco
p. blanco CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Peregrinos a su paso por Estorde (Cee) en dirección a Fisterra
Peregrinos a su paso por Estorde (Cee) en dirección a Fisterra ANA GARCÍA

Especial Turismo en la Costa da Morte | El Camiño de Fisterra y Muxía es el emblema si de rutas se trata, pero son muchos otros los trazados que vertebran el mapa de la Costa da Morte

09 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Tienen algo especial aquellos territorios vertebrados por itinerarios donde uno puede sumar sus pasos a los de miles y miles de almas que ya lo han hecho previamente, agregando así las motivaciones propias a las de quienes transitaron antes esos caminos. He aquí, precisamente, una parte de la magia, la fascinación y el poder de atracción que ejerce la Costa da Morte, donde uno puede seguir el discurrir de cauces fluviales, guiarse por el sonido de cascadas, leer con los pies a grandes de la literatura y los espacios que los marcaron, perderse entre piedras con formas tan diversas como lo sea su imaginación o saltar siglos en cuestión de unos kilómetros, de dólmenes a castros y de castros a castillos

Cuatro Senderos Azules, en Caión (A Laracha), Malpica, Camariñas y Carballo, se erigen además como verdadera atalayas al Atlántico, pero si de Camiños se trata en la Costa da Morte, todo empieza, y nunca mejor dicho, por el de Fisterra-Muxía, el verdadero origen, la peregrinación hacia el ara solis, el fin del mundo conocido por los romanos. Nada tiene de prolongación, es un Camiño en sí mismo que cada año nutren miles y miles de peregrinos que acaban su peregrinaje en el cabo Fisterra o al pie de los santuarios de Muxía —el pétreo y el de A Barca—. Ese acabar es casi siempre, en realidad, un empezar vital. Desde Compostela al mar, con su primer avistamiento en el Alto da Armada, Cee, tiene el caminante muchas paradas singulares, espacios para la leyenda como lo es el Marco do Couto, el cruce de trazados que ahora vigila la imponente escultura del Vákner. Tiene, asimismo, amplia red de servicios y descanso. 

Una parada en O Camiño dos Faros, entre Niñóns y Ponteceso
Una parada en O Camiño dos Faros, entre Niñóns y Ponteceso Ana Garcia

La Vía Mariana, desde Braga (Portugal) a Muxía, o la Vía Céltica, conjunto de itinerarios que dejaron aquellas antiguas peregrinaciones marítimas con destino a Compostela y posibles inicios en Caión, Malpica, Laxe, Ponteceso, Corme, Barizo, Camariñas, A Ponte do Porto, Cereixo, Muxía, Cee o Corcubión agradan el mapa de peregrinaciones de la Costa da Morte, En este árbol vascular, especie de sistema circulatorio del finis terrae, también se han reivindicado recientemente el Camiño por Brandomil o el Vello Camiño por Cerceda.

más allá de la peregrinación

En los más de 950 kilómetros de costa de la provincia de A Coruña, la Costa da Morte tiene mucho que decir. En su litoral, poblado de leyendas y de naufragios que también se pueden recorrer, tiene O Camiño dos Faros, 200 kilómetros de Malpica a Fisterra, y tiene también el itinerario reconocido por la Xunta: Camiño Litoral de Galicia. Más allá de eso, rutas destacadas como la de las Férvedas (Carballo) o la de la Auga (Zas), la subida a los Penedos de Pasarela y Traba (Vimianzo-Laxe) o varias homologadas, como la PR-G 148, de Ponteceso hasta Corme siguiendo el curso del río Anllóns.