La sequía aprieta en la comarca

Toni Longueira / J. V. Lado CARBALLO / LA VOZ

A LARACHA

Ana Garcia

Ya hay cortes en Seavia y Agualada, el servicio en Monte Xalo se redujo a dos horas al día y en A Laracha más de cien propietarios ya solicitaron el enganche de la traída

07 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Los días transcurren y las lluvias siguen sin hacer acto de presencia. La buena climatología en este arranque de otoño pone en serio peligro el suministro de agua en varios concellos. En Coristanco hay lugares que llevan varias semanas con restricciones. Así lo confirmó ayer el alcalde en funciones, Antonio Pensado Plágaro: «En A Rabadeira, As Salgueiras, O Campelo [Seavia] e en Bormoxollo, Agualada, os veciños teñen cortes de auga e hai que abastecelos con cisternas», explicó. Para mitigar esta situación, el Concello realiza obras de urgencia en la red de captación para abastecer a unos 300 vecinos. «Pero todo isto non servirá de nada se non chove», dijo Pensado quien aventura mas restricciones y cortes si no llueve en dos semanas. «De ser así, os problemas ampliaríanse ás parroquias de Coristanco, Oca, Xaviña, Castro e San Paio».

En Monte Xalo, entre Cerceda y Carral, llevan con restricciones desde mayo. Empezaron con doce horas de suministro, luego fue bajando a cuatro y ahora los vecinos de la urbanización privada tienen solo dos horas de agua al día: de siete a nueve de la tarde.

En A Laracha, el edil de Obras, Jesús Souto Pena, explicó ayer que más de cien propietarios solicitaron desde que arrancó el verano el enganche a la red municipal «debido á seca dos mananciais e pozos». Su departamento realizó mejoras en la infraestructura en varios lugares de las parroquias de Erboedo y Lendo «e estamos pendentes dun permiso de Augas de Galicia para facelo propio en Revirente, Soandres, e A Ameixeira, Coiro».

En Ponteceso, miran de reojo al Anllóns. El concejal de Obras, José Manuel Pose, comentó que, por el momento, el suministro municipal está garantizado, aunque indicó que hay puntos, que no tienen traída, que empiezan a sufrir problemas de abastecimiento. Y citó el lugar de Vilasuso, en la parroquia de Tallo.

El Concello de Carballo reforzó recientemente sus captaciones para la capital municipal con una inversión millonaria y el embalse de Santa Uxía, del que se abastece la Mancomunidade de Fisterra, está a poco más del 50 %, 30 puntos por debajo de la media del último decenio, pero, en cualquier caso, más que suficiente para el consumo humano. A partir de ahí vienen los problemas. Son numerosos los casos de falta total de suministro, sí hay muchos centenares de personas -seguramente miles si se tienen en cuenta las traídas vecinales- que dependen directamente del agua que les llega en camiones.

El regidor de Zas, Manuel Muíño, admitió esta semana que están «moi preocupados», sobre todo por las zonas con más explotaciones ganaderas y ya tienen lugares como Pudenza donde los profesionales tienen que abastecerse del pozo de Limideiro. «En Baio, de momento, non temos problema aínda que non sei como andarán en Vimianzo [el agua viene de allí] porque me parece que tampouco hai moita, pero en Zas, onde a traída non é municipal que é dos veciños, xa levan moitos días pechando polas noites», explicó el alcalde

También hay problemas en Muxía, donde el Concello estudia la posibilidad de un enganche a la red municipal vimiancesa de cara al año que viene. La solución definitiva que necesita Muxía y que pasa, según el regidor, Félix Porto por abastecerse de la Mancomunidade de Fisterra. Ahora bien, para esa obra hacen falta en torno a seis millones de euros.

Los concellos miran con preocupación el cada vez más escaso caudal de los ríos de la zona

«Ata o de agora hai subministro, pero como continúe sen chover en varias semanas e moi probable que haxa que tomar algunha decisión», comentó ayer el regidor de Malpica, Eduardo Parga Veiga. El regidor dio orden a comienzos de verano a los técnicos responsables de la traída para que estén vigilantes por si hay que adoptar un plan alternativo, en caso de que el caudal de río de Vaa siga menguando: «Tivemos un verán moi seco e o outono ten pinta de ser parecido».

La imagen del Anllóns y en menor medida del Xallas, estos días no es única, porque incluso el río Grande, uno de los más caudalosos de la zona, se puede cruzar andando estos días sin mojarse más que hasta la rodilla.

El terreno está tan seco que algunos ganaderos de la Costa da Morte retrasan los trabajos por temor a que las semillas no arraiguen en un terreno tan seco y tengan que volver a repetir la tarea. De ahí que, hasta que la tierra recupere esa humedad ideal y empiecen a abrir de nuevo los manantiales, serán necesarios muchos días de precipitaciones.

Ayudas de la Xunta

La Xunta de Galicia ha puesto en marcha un plan de ayudas públicas (sin costes), por un importe conjunto de 3,5 millones de euros, para las explotaciones agrarias afectadas por esta prolongada sequía. Serán préstamos a partir de 3.000 euros «para aprazar os pagamentos para facer fronte ás previsibles reducións de ingresos ou para agardar polo cobro de indemnizacións dos seguros que lle correspondan». El plazo para solicitar esas subvenciones ya ha comenzado, según avanzó ayer el Gobierno autonómico.