«Las obras humanas causan impacto, pero hay que ponerlo en equilibrio»

ENTREVISTA | MANUEL REGUEIRO | El presidente del Colegio Oficial de Geólogos de España, hijo y nieto de carballeses, es uno de los referentes de la especialidad


carballo / la voz

Manuel Regueiro González-Barros (1956) es el presidente del Colegio Oficial de Geólogos de España desde abril del 2016, y fue dos veces máximo responsable de la Federación Europea de Geólogos. Es vicepresidente de la Unión Profesional y fue fundador de la oenegé Geólogos del Mundo. Lleva 30 años en el Instituto Geológico y Minero de España, en Madrid. Durante 20 años ha sido profesor asociado en la Universidad Complutense de Madrid, con la que ahora colabora. El apellido Regueiro está enraizado en Carballo desde hace decenios. Su abuelo tiene una calle en la localidad.

-Tiene usted un vínculo familiar con Carballo, aunque no llegó a vivir aquí, al contrario que algunos de sus hermanos mayores.

-Así es, de pequeño estuve en Santiago. Algunos hermanos estuvieron bastante en Carballo, donde mi padre era médico, lo mismo que mi abuelo, que tenía su consulta en la calle Desiderio Varela. Sé que en la parte de atrás tenía la huerta, cerdos, gallinas... Al lado tenía una cuadra para el caballo. Una típica casa de las de antes.

-Pese a no vivir aquí, la relación se mantuvo.

-Sí. Cuando nos fuimos a Madrid, todos los años veraneábamos en la costa gallega. En Razo teníamos unas fincas, pero ya no. Y después ya empezamos a ir a Corme. Al principio de alquiler, y después mi padre construyó un chalé en el Alto da Costa, encima del Osmo. Ahí está todavía. Luego uno de mis hermanos, José, se construyó otra también junto al mar, y otro más, Guillermo, lo mismo, más atrás de la de mis padres. Y tenemos alguna propiedad más. Así que todos los hermanos veraneamos ahí. También una hermana tiene un apartamento... O sea, que estamos todos ligados a Corme, vamos todos los veranos. Y he veraneado toda mi vida en Corme. Yo llevo yendo 60 años. Voy sobre todo en agosto o septiembre. Y mi idea es jubilarme ahí.

-¿Por qué eligió ser geólogo? Es una carrera que incluso hoy se conoce poco.

-En mi casa había un poco de libre albedrío. Mi padre siempre nos dijo que hiciésemos lo que más nos gustara, por eso hay biólogos, un farmacéutico, filólogas... Médicos, no. En casa del herrero... A mí siempre me gustaron muchos las piedras. En COU leí algún libro sobre el tema. Me bajé a la Facultad de Ciencias Geológicas para ver de qué iba. No saqué ninguna conclusión. Nuestro sector es la Universidad, la investigación, las empresas privadas de geología y geotecnia, las que buscan aguas subterráneas, las que hacen las grandes obras de ingeniería... Teóricamente hay muchos sitios en los que puede trabajar un geólogo. El presidente del servicio geológico de los Estados Unidos es un astronauta. Aquí en España también tenemos a gente trabajando en el campo de la astrobiología. Hay muchos campos.

-En muchos de los proyectos mineros en marcha suele haber críticas por posible contaminación o seguridad. La comarca es un ejemplo. ¿Ambos factores están siempre controlados?

-En cualquier explotación minera, con las normas actuales, si se cumplen, teóricamente está perfectamente garantizada la seguridad, la seguridad de los trabajadores; la de las aguas subterráneas, cauces y aire que respiramos... Pero puede alguien asegurar que en una obra de una casa, que no tiene tanta oposición a pesar de que destruye el medio (cualquier colonización humana que produzca urbanismo lo hace) va a haber seguridad absoluta? ¿Se puede garantizar que los residuos no acaben en un río? Comparativamente los recursos minerales tienen mucha más normativa ambiental y de seguridad y salud que todas las demás obras que se hacen en el país, pero tiene que haber alguien que supervise y controle.

-Pero puede haber fallos.

-Como en cualquier obra humana se pueden producir fallos, pero lo que sí es seguro es que tiene más carga normativa la explotación de los recursos minerales que cualquier otra obra. Cuando uno ve que no importa que se meta una carretera, esta también destruye el medio. ¿O se va a eliminar una carretera, una autovía, un pista de aterrizaje..? Las obras humanas causan impacto, eso es inevitable, pero hay que ponerlo en equilibro. Claro que no hace falta tener canteras por todas partes, y es mejor hacer grandes canteras que pequeñas por todas partes, pero los recursos minerales son necesarios, lo mismo que las carreteras o el agua. ¿Vamos a dejar de hacer sondeos para buscar agua solo porque cabe la posibilidad de que se contamine el acuífero? Tomemos medidas para evitar la contaminación, pero explotemos los acuíferos si necesitamos agua, con las medidas preventivas. Es más fácil oponerse hoy en día que conseguir gente que apoye la extracción de los recursos minerales, incluso aunque se utilicen las mejores técnicas disponibles, con todos los controles.

Más asesoramiento en el caso Julen

El dramático caso de Julen, el niño que cayó al pozo en Totalán (Málaga) sirvió a algunos para conocer el trabajo de los geólogos, pero no tanto como el presidente del colectivo cree que habría sido necesario.

Regueiro explica: «A nosotros, desde el Colegio, nos parecía que esta institución tuviese mucho que decir al respecto. Había un plan de rescate y lo que había que hacer era una operación minero-ingenieril. Pero, ¿qué ocurrió? Vimos que desde el principio no se estaban usando los conocimientos de la geología. Un geólogo que se hubiese pasado por allí les hubiese dicho qué rocas iban a salir. Eso es un cerro, los afloramientos en la carretera estaban claros, se podía saber la roca que había, porque hay mapas geológicos, y simplemente con un corte les hubiese dicho, pues mira a tantos metros va a salir esto, tal o cual roca, porque son cuarcitas y filitas las que hay ahí, y se podría hacer una prognosis del posible pozo y, por tanto, diseñar el que hicieron con más precisión. Pero como no contaron nunca con un geólogo...

Añade: «Al final han ido dos, pero no he visto que hayan declarado que hayan dicho o propuesto tal cosa. Nosotros hemos salido para denunciar esa carencia, que sería bueno que fuesen los geólogos, que son los que saben de rocas. Y no decir: sale roca dura»

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«Las obras humanas causan impacto, pero hay que ponerlo en equilibrio»